2025 se consolida como el tercer año más caluroso de la historia: la tendencia de calentamiento se acelera

Los datos son contundentes y la advertencia, urgente. El Servicio de Cambio Climático de Copérnico (C3S) de la Unión Europea confirmó que 2025 fue el tercer año más cálido jamás registrado a nivel global, completando un trienio histórico (2023-2025) que marca el período más caluroso desde que existen mediciones fiables.

🌡️ Los números que alarman: una diferencia mínima, una tendencia máxima

La temperatura media global en 2025 se situó:

  • Solo 0,01 °C por debajo de 2023 (el segundo más cálido).
  • Apenas 0,13 °C por debajo del récord absoluto de 2024.

Esta mínima diferencia entre los tres años consecutivos más calientes es la prueba más clara de que el calentamiento acelerado avanza con fuerza propia, superando la variabilidad natural de fenómenos como El Niño y La Niña.

📊 Ranking del calor: el podio de un planeta en ebullición

  1. 🥇 2024: El año más caluroso de la historia registrada.
  2. 🥈 2023: Una diferencia insignificante respecto a 2025.
  3. 🥉 2025: Cierra el trienio más cálido, con anomalías térmicas muy por encima de los límites de seguridad del Acuerdo de París.

🔥 Impacto global: más que números, fenómenos extremos

El 2025 no fue solo una estadística. Estuvo marcado por eventos climáticos extremos en todo el mundo:

  • Olas de calor marinas prolongadas que blanquearon corales y alteraron ecosistemas.
  • Precipitaciones intensas e inundaciones devastadoras.
  • Sequías prolongadas que afectaron la seguridad alimentaria y el acceso al agua.

Los expertos de Copérnico lo resumen con crudeza: «El hecho de que 2025 sea el tercer año más caluroso, incluso sin la influencia plena de un evento de El Niño tan fuerte como el de 2024, es un testimonio de la inercia del calentamiento global».

⚠️ La conclusión ineludible: es hora de actuar, no de adaptarse

El informe no deja espacio para la duda: la única vía para frenar esta trayectoria catastrófica es reducir drástica y urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero. Cada año que pasa en este podio de calor no es un récord deportivo; es un síntoma de un sistema climático al borde del colapso, con consecuencias directas sobre la biodiversidad, la producción de alimentos y la estabilidad de las sociedades humanas.

Reflexión final: Estos datos no son una predicción lejana; son el diagnóstico del presente. 2023, 2024 y 2025 no son anomalías; son la nueva normalidad en un planeta que se recalienta a velocidad vertiginosa. La pregunta que deja este informe no es «¿cuándo actuar?», porque el momento es ahora. La pregunta es: ¿tendremos la voluntad política y social colectiva para cambiar el rumbo antes de que los récords de temperatura se conviertan en récords de sufrimiento humano? El reloj climático no se detiene.