3 de febrero: se celebra el Día Internacional del Abogado, más allá del expediente y el litigio
La fecha, vinculada a la creación de la Unión Internacional de Abogados en 1947, invita a reflexionar sobre el rol social de la profesión en un mundo cambiante. En Argentina se suma al Día del Abogado local del 29 de agosto.
Este 3 de febrero se conmemora el Día Internacional del Abogado, una fecha que trasciende el saludo protocolar para invitar a reflexionar sobre el peso real de la abogacía en la organización social. Desde conflictos cotidianos hasta debates institucionales de alto voltaje, el ejercicio del derecho sigue siendo una columna vertebral del Estado de derecho y la defensa de las garantías fundamentales.
La elección de esta jornada se vincula con la creación de la Unión Internacional de Abogados (UIA) en 1947, organismo que desde entonces nuclea a profesionales de todo el mundo para promover los derechos humanos, el Estado de derecho y la cooperación jurídica internacional. Más que una efeméride corporativa, la fecha sirve como punto de encuentro para analizar los desafíos actuales de una profesión que hoy debe moverse en escenarios complejos: sobrecarga judicial, transformación digital, cambios culturales y demandas sociales urgentes.
Un rol que va más allá del litigio
Aunque la figura del abogado suele asociarse al conflicto y al trámite judicial, su rol social es mucho más amplio:
- Redacción de leyes y diseño de políticas públicas.
- Defensa de derechos básicos (vivienda, salud, trabajo, identidad).
- Mediación y resolución alternativa de conflictos.
- Asesoramiento en contextos de vulnerabilidad o crisis.
- Protección de datos, propiedad intelectual y compliance en la era digital.
Hoy, un abogado no solo debe conocer las leyes; también debe interpretar contextos, leer climas sociales y tomar decisiones con impacto real en la vida de las personas.
Doble celebración en Argentina
En el país, el calendario suma una particularidad: además del 3 de febrero, los abogados argentinos celebran su día el 29 de agosto, en homenaje al jurista y pensador Juan Bautista Alberdi, autor de las “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”. Ambas fechas se complementan: una con mirada internacional y transversal, la otra con raíz local y constitucional.
En un momento de creciente judicialización de la política y la vida social, el Día Internacional del Abogado es también una oportunidad para reivindicar la ética profesional, la independencia y el compromiso con la justicia –valores que, en tiempos de polarización, suelen quedar opacados por la retórica del conflicto.
¿Qué valorás más del rol de los abogados en la sociedad actual? ¿Creés que la profesión está suficientemente reconocida en su dimensión social? Dejanos tu opinión.
