El Verano Que Llega: El SMN Anticipa Altas Temperaturas En Gran Parte Del País
Argentina se encuentra nuevamente bajo una ola de calor que afecta a 10 de los 24 distritos en que se divide el país, de acuerdo con datos del Servicio Meteorológico Nacional. El pronóstico climático trimestral del organismo advirtió sobre un verano más caluroso de lo habitual en buena parte del país. En la región NEA, y el resto del Litoral, se prevé un nivel de probabilidad de precipitaciones “normal”.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé para este verano temperaturas por encima de las normales en varias zonas del país, así como un nivel de precipitaciones normal o superior al normal en la región del NOA y sur de la Patagonia.
Según el Pronóstico Climático Trimestral del SMN, que abarca enero, febrero y marzo de 2026, el nivel de probabilidad de ocurrencia de temperatura media será “superior a la normal” en Cuyo, La Pampa, Buenos Aires y sur del Litoral.
Para gran norte del país, oeste de Santa Fe, Córdoba, norte y centro de Patagonia, en tanto, se espera para las temperaturas un nivel “Normal o superior a la normal”, mientras que para el sur de la Patagonia se pronostica un nivel “Normal”.
El Pronóstico Climático Trimestral del SMN también indica que en la región del NOA y el sur de la Patagonia se espera un porcentaje de probabilidad de precipitaciones “normal o superior a la normal”.
En el resto de la Argentina, tanto en las provincias del norte, como en la región del Litoral, toda la franja central del país y el norte y centro de Patagonia, se prevé un nivel de probabilidad de precipitaciones “normal”, informó el SMN.
Un Verano Que Se Anuncia Ardiente, Con Riesgos Y Oportunidades
- El Riesgo De Eventos Extremos Y Presión En Servicios (El Aspecto Crítico): Un pronóstico de temperaturas «superiores a la normal» en gran parte del país, sumado a olas de calor activas, implica un mayor riesgo para la salud pública (golpes de calor, deshidratación), una mayor demanda energética por el uso de aires acondicionados (presionando el sistema y las tarifas) y un potencial estrés hídrico en zonas donde las lluvias no compensen el calor. Es un llamado a la preparación y a políticas de mitigación activas.
- La Previsibilidad Para La Planificación (El Aspecto Positivo): La información anticipada del SMN es una herramienta valiosa para la planificación en múltiples sectores. Permite a las autoridades de salud lanzar campañas de prevención, a los sistemas eléctricos prepararse para picos de demanda, al sector turístico y agrícola ajustar sus operaciones, y a la población en general tomar precauciones (hidratación, horarios de exposición al sol). Saber que en el NEA las lluvias serían «normales» aporta cierta tranquilidad luego de un diciembre muy lluvioso.
¿Cómo Interactuar Con Esta Información?
- Para La Población En General: Este pronóstico debe traducirse en medidas de autocuidado concretas: hidratarse abundantemente, evitar la exposición al sol en horas pico, usar protector solar y prestar especial atención a niños y adultos mayores. También es un llamado a un uso racional de la energía para evitar sobrecargas en el sistema.
- Para Los Sectores Productivos Y De Servicios: El sector agrícola debe considerar el estrés térmico para los cultivos y el ganado. El turismo puede esperar una alta demanda en destinos tradicionales de verano, pero también debe prepararse para atender problemas de salud relacionados con el calor. Las empresas de energía deben reforzar la infraestructura para evitar cortes.
- Para Las Autoridades Municipales Y Provinciales: El pronóstico exige activar protocolos de alerta temprana por olas de calor, garantizar el funcionamiento de espacios públicos frescos (como centros de enfriamiento), controlar que los servicios de agua y electricidad estén preparados, y coordinar con el sistema de salud para una posible mayor demanda.
En síntesis, el SMN pinta un verano 2026 que será, en gran parte del país, más caluroso de lo habitual. Esta no es solo una curiosidad climática, sino un dato que debe impulsar la acción y la preparación a todo nivel. Más allá de los planes vacacionales, será un verano que pondrá a prueba la resiliencia de la infraestructura, la eficacia de las políticas públicas de salud y la responsabilidad individual frente a las altas temperaturas. La mejor manera de recibirlo es con información, precaución y solidaridad comunitaria.
