Chaco declara «tolerancia cero» al uso de herbicidas prohibidos y apunta al cortoplacismo de los alquileres anuales
El ministro de la Producción del Chaco, Oscar Pablo Dudik, lanzó un fuerte mensaje al sector agropecuario: «tolerancia cero» para el uso de herbicidas prohibidos y aplicaciones indebidas. La política se traducirá en sanciones severas –multas de hasta 10.000 litros de gasoil, secuestro de maquinaria y clausura de establecimientos– e intensificación de los controles en todo el territorio provincial.
🌾 La advertencia: «Estamos generando súper malezas»
Más allá de la fiscalización, Dudik apuntó al corazón del problema: el uso indiscriminado y cortoplacista de herbicidas, incluso aquellos prohibidos en ciertas épocas (como los hormonales). «Estamos generando malezas multitolerantes, las llamadas súper malezas», advirtió, culpando a una «mirada cortoplacista sobre la producción» que prioriza el rinde inmediato sin considerar las consecuencias a futuro.
📜 El diagnóstico estructural: el drama de los alquileres anuales
El ministro identificó un problema de fondo que excede la mera voluntad del productor: la predominancia de campos arrendados con contratos anuales. En este esquema, «la lógica muchas veces es obtener el mayor rendimiento posible en el menor tiempo posible», lo que desincentiva prácticas sostenibles como rotaciones adecuadas, cultivos de servicio o la diversificación productiva.
«Esta visión termina condicionando seriamente el futuro productivo, ambiental y económico», afirmó Dudik, planteando una pregunta crucial: «¿Todo hoy y mañana qué?».
🤝 Un límite provincial y una necesidad nacional
El propio análisis reconoce una limitación clave: desde la provincia se puede fiscalizar y sancionar, pero promover contratos de arrendamiento de largo plazo (mínimo 5 años) requiere una política nacional con incentivos tributarios sustanciosos. Es un llamado implícito al gobierno nacional para abordar un problema estructural que afecta la sostenibilidad de todo el sistema agropecuario.
🛡️ El compromiso: fiscalizar para un futuro sostenible
Dudik cerró con un principio claro: «Desde el Estado vamos a promover una producción que cuide los recursos, la salud y el futuro del sistema productivo, porque no hay desarrollo posible si no es sostenible en el tiempo».
Reflexión final: La postura de Dudik va más allá de un mero control ambiental. Es un diagnóstico agudo de una crisis de incentivos en el modelo agropecuario argentino: los alquileres anuales premian la extracción y castigan la inversión en salud del suelo. La «tolerancia cero» es la vara con la que la provincia puede actuar hoy, pero el mensaje real es un SOS al Estado nacional: sin cambiar las reglas de tenencia de la tierra, la lucha contra las «súper malezas» –y por un campo sostenible– será una batalla cuesta arriba. La pregunta que queda resonando es: ¿Escuchará Buenos Aires el reclimo del campo chaqueño?
