El Gobierno lanza su ofensiva legislativa: convoca a extraordinarias en febrero con un temario de alto impacto
19 de enero de 2026 – En un movimiento estratégico que marca la agenda política del año, el Gobierno nacional convocó oficialmente al Congreso a Sesiones Extraordinarias que se desarrollarán entre el 2 y el 27 de febrero. El decreto presidencial 24/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete Manuel Adorni, delimita un período clave fuera del calendario ordinario para forzar el tratamiento de cuatro proyectos emblemáticos y de profunda trascendencia para el modelo económico y las relaciones exteriores del país.
El temario, cerrado y excluyente, es una radiografía de las prioridades del Ejecutivo:
- Reforma de la Ley de Glaciares: El proyecto busca la «adecuación» del régimen de presupuestos mínimos para la preservación de glaciares y ambiente periglacial. Con expediente iniciado en el Senado, esta iniciativa es uno de los puntos más sensibles, ya que podría destrabar inversiones mineras estratégicas, como el proyecto de cobre en San Juan, al modificar las restricciones ambientales. Promete un debate álgido entre la visión productiva y la conservacionista.
- Ley de Modernización Laboral: Un pilar central del paquete de reformas estructurales del Gobierno. La iniciativa apunta a modificar las reglas del mercado laboral, flexibilizando condiciones en línea con la filosofía económica de la administración. Será, sin duda, una de las batallas legislativas más duras, con una fuerte resistencia esperada desde el sindicalismo y parte de la oposición.
- Acuerdo Mercosur-Unión Europea: El Gobierno busca la ratificación urgente del tratado de libre comercio negociado por más de dos décadas. El decreto es claro: el Congreso solo podrá votar por su aprobación o rechazo, sin introducir modificaciones. Milei pretende que Argentina sea el primer país del bloque en dar el visto bueno, activando el acuerdo de manera inmediata para el país y presionando al resto de los socios. Una apuesta geopolítica y comercial de primera magnitud.
- Designación de Fernando Iglesias como embajador: La propuesta para ubicar al diputado y reconocido intelectual liberal en un cargo diplomático clave completa la lista, en lo que también se lee como un movimiento político interno.
Un mes definitorio
La convocatoria no deja lugar a dudas: febrero será un mes de tensión y definición política. Al concentrar temas tan controversiales en un período acotado, el Ejecutivo fuerza al Parlamento a tomar posición y pone a prueba su capacidad de construcción de acuerdos.
Con este movimiento, el Gobierno busca impulsar su locomotora reformista antes del inicio del ciclo legislativo ordinario, tratando de sortear obstáculos y ganar velocidad en su agenda. La pregunta que se instala es clara y define el clima del verano político: ¿Podrá el oficialismo, con su minoría en el Congreso, negociar y sacar adelante estas banderas, o febrero se convertirá en un mes de estancamiento y pulseadas? La cancha, ahora, está en el Capitolio.
