Energía en el Chaco: arranca el nuevo régimen de subsidios con reglas más estrictas y una meta de ahorro
19 de enero de 2026 – Con el termómetro marcando máximas y los aires acondicionados en funcionamiento, el nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) entra en plena vigencia, trazando una línea más delgada y precisa sobre quiénes recibirán ayuda del Estado para pagar la luz. Unificando todos los programas anteriores en un solo sistema, el Gobierno nacional busca “ordenar, simplificar y focalizar” el gasto, en un intento por recortar subsidios generales y destinarlos exclusivamente a hogares en situación de vulnerabilidad comprobada. Para el usuario chaqueño, el cambio es profundo y viene con letra chica.
¿Quiénes sí y quiénes no? Los nuevos filtros
El corazón del nuevo sistema es un umbral de ingresos estricto: solo accederán al subsidio los hogares cuyos ingresos netos conjuntos sean iguales o inferiores a 3 Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo, según el INDEC. Este límite reemplaza la antigua segmentación por niveles (N1, N2, N3).
También podrán incluirse, independientemente del ingreso (aunque sujetos a evaluación económica), hogares con:
- Al menos un integrante con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP).
- Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur.
- Al menos un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
La exclusión es la otra cara de la moneda. Quedarán fuera no solo quienes superen las 3 CBT, sino también aquellos hogares que, aún estando por debajo de ese límite, muestren “indicadores de capacidad económica”: propiedad de bienes registrables de alto valor (como autos de gama alta o embarcaciones), consumos energéticos “incompatibles con un hogar vulnerable” (muy elevados), u otras manifestaciones objetivas de solvencia.
Clave chaqueña: los “consumos base” por el calor
Por primera vez, el subsidio tiene en cuenta la geografía del calor. Para el Chaco, categorizado como “Zona Muy Cálida”, se fijan consumos base estacionales muy diferenciados:
- Verano (diciembre, enero, febrero): 550 kWh/mes. Un reconocimiento al uso intensivo de refrigeración.
- Invierno (mayo a agosto): 300 kWh/mes.
- Meses templados (marzo, abril, septiembre a noviembre): 150 kWh/mes.
El subsidio solo se aplicará sobre el consumo que no supere estos topes mensuales. Lo que se pase de ese límite, se pagará a precio pleno (sin subsidio).
¿Cuánto ayuda? Bonificaciones decrecientes
La ayuda económica se compone de dos partes:
- Una bonificación general del 50% sobre el precio de la energía correspondiente al consumo base.
- Una bonificación extraordinaria adicional de hasta el 25% durante 2026, que irá reduciéndose de manera progresiva a lo largo del año, hasta desaparecer en diciembre. Este “extra” es una suerte de período de transición.
¿Qué deben hacer los usuarios?
Los que ya estaban inscriptos en el anterior RASE no necesitan reinscribirse. Sin embargo, es crucial actualizar los datos en las plataformas Mi Argentina o Trámites a Distancia (TAD), ya que el nuevo sistema cruzará información con múltiples bases de datos (AFIP, ANSES, DNRPA, etc.) para verificar automáticamente los criterios de inclusión y exclusión.
El mensaje final: eficiencia vs. impacto social
La Secretaría de Energía argumenta que el nuevo esquema garantiza un “uso más eficiente de los recursos públicos” y mayor transparencia. Sin embargo, en un contexto inflacionario y con una ola de calor encima, la pregunta que se instala en miles de hogares chaqueños es angustiante: ¿El Estado logrará un verdadero ahorro sin que las familias más ajustadas terminen apagando el aire acondicionado por miedo a la factura? El nuevo régimen promete focalización, pero también marca el inicio de un verano de incertidumbre para el bolsillo popular.
