Tucumán conquista paladares en París: exporta berenjenas y ajíes a Francia pese a las trabas burocráticas
Tucumán, 20 de enero de 2026 – En un logro que combina la excelencia del campo con la tenacidad emprendedora, la empresa tucumana Tropic Fresh acaba de concretar su segunda exportación de hortalizas frescas a Francia, consolidando un puente comercial directo entre el noroeste argentino y los exigentes mercados gourmet de Europa. El cargamento, que llegó a París el pasado viernes tras un viaje de cinco días, llevó 2.000 kilos de ajíes y, como gran novedad, 105 kilos de berenjenas tucumanas enviadas como prueba piloto para cautivar a chefs y consumidores franceses.
La operación, liderada por la emprendedora Aracelis Tarascio, es un ejemplo de sofisticación logística: los productos viajaron por tierra desde Tucumán hasta Buenos Aires y de allí volaron directo a la capital francesa en un avión de Air France. Una vez en París, la red de distribución propia de la empresa se encargó de colocarlos “tienda por tienda”, principalmente en restaurantes y verdulerías especializadas.
El sabor tucumano, con un pie en Europa y Medio Oriente
Este hito no es un hecho aislado. Tropic Fresh ya tiene presencia comercial en Abu Dhabi, demostrando que la calidad hortícola argentina puede competir en los mercados más exigentes del mundo. “Tenemos nuestra propia red de distribución”, explicó Tarascio con orgullo, destacando el modelo de negocio que le permite controlar la cadena hasta el cliente final.
La otra cara: la burocracia que frena y desperdicia
Sin embargo, detrás del éxito hay una historia de obstáculos que revela las dificultades estructurales para exportar desde Argentina. Tarascio fue contundente en su crítica: “Exporté desde otros países y Argentina fue, por lejos, el lugar más difícil”.
El principal escollo de este envío fue la falta de habilitación para exportar pepino tipo karela, un producto que forma parte de su cosecha. Esta traba burocrática obligó a descartar unos 5.000 kilos de producción de alta calidad. “El producto no tiene una vida útil larga. Si no sale rápido, se pierde. No hubo otra opción”, lamentó la empresaria, quien solo pudo donar una parte de esa mercadería.
Agradeció el apoyo del Senasa regional Tucumán, que agilizó los permisos para el ají y la berenjena, pero cuestionó severamente la complejidad y lentitud de los trámites a nivel nacional, que representan una barrera casi infranqueable para pequeños y medianos productores sin experiencia.
Un logro que ilumina un camino lleno de baches
La historia de Tropic Fresh es, por un lado, un faro de inspiración que muestra el potencial agroexportador de las economías regionales. Por otro, es un espejo de las adversidades que enfrentan quienes intentan insertarse en el mundo.
Mientras las berenjenas tucumanas se prueban en las mesas parisinas, la pregunta que queda resonando es incómoda pero necesaria: ¿Cuánto talento, producción y oportunidades de crecimiento se pierden día a día en el laberinto de una burocracia que, en vez de facilitar, frustra? El éxito de Tarascio, contra viento y marea, es un triunfo personal y una señal de alerta para un sistema que debe agilizarse si quiere que historias como esta dejen de ser la excepción para convertirse en la regla.
