Estudiantes no tuvo piedad: goleó 4-0 a Ituzaingó y avanzó con autoridad en la Copa Argentina

20 de enero de 2026 – Sin necesidad de forzar la máquina, Estudiantes de La Plata cumplió con lo esperado y avanzó a los dieciseisavos de final de la Copa Argentina tras golear 4-0 a Ituzaingó, equipo recién ascendido a la Primera B Metropolitana. En el estadio Florencio Sola de Banfield, la diferencia de categoría y jerarquía se hizo sentir, especialmente en el segundo tiempo, donde el conjunto de Eduardo Domínguez desplegó su poderío ofensivo.

El «Pincha», que llega al 2026 como campeón vigente del fútbol argentino tras un cierre de año soñado (ganó el Torneo Clausura y el Trofeo de Campeones), encontró en este partido el puntapié inicial para una temporada cargada de desafíos, donde la Copa Argentina es uno de sus objetivos declarados.

Los goles: dominio y eficacia

El marcador se abrió en el segundo tiempo con un gol en contra de Ituzaingó, que allanó el camino. Luego, la superioridad platense se tradujo en la red:

  • Alexis Castro
  • Facundo Farías
  • Guido Carrillo (quien cerró la cuenta)

Un campeón que arranca con seriedad

Estudiantes jugó con la seriedad que exige el formato de eliminación directa. Aunque Ituzaingó, dirigido por Diego Herrero, intentó plantarse sin complejos ante el gigante, la diferencia técnica y física fue insalvable. El equipo de Domínguez, que tiene al recién incorporado Adolfo Gaich en el plantel (aunque no ingresó en este partido), administró el encuentro y confirmó que su ambición sigue intacta.

El adiós del «Verde» con la frente alta

Para Ituzaingó, el partido fue una «prueba de carácter» y una valiosa experiencia ante un rival de élite, que le servirá de antesala para el inicio de la B Metropolitana. Salieron goleados, pero sin nada que perder y habiendo cumplido el sueño de codearse con un campeón en una cancha de primera división.

Con este triunfo, Estudiantes avanza sin sobresaltos y envía un mensaje claro: la Copa Argentina la toman en serio. La próxima ronda los pondrá frente a un rival de mayor entidad, pero por ahora, el campeón demostró que sigue con el ritmo y la hambre intactos.