Castelli potencia su infraestructura clave: nuevo transformador eléctrico para mejorar el suministro y garantizar el agua potable

Con una inversión estratégica, Secheep instaló un transformador de 30 MVA que repotenciará el sistema eléctrico regional y asegurará la energía para el vital Acueducto Castelli-Zaparinqui, vinculando directamente el acceso a la electricidad con el servicio de agua para miles de familias.

El presidente de Secheep, José Bistoletti, lideró este martes una inspección clave de obras en Juan José Castelli, donde se está ejecutando una inversión estratégica para el desarrollo del interior provincial. La visita confirmó el avance fundamental en dos frentes: la repotenciación de la Estación Transformadora local con un nuevo transformador de alta capacidad y la garantía del suministro eléctrico a la planta de rebombeo del Acueducto Castelli-Zaparinqui, infraestructura esencial para el agua potable de la región.

En el Centro de Distribución de Castelli, las autoridades supervisaron la incorporación de un nuevo transformador de 30 MVA (Mega Volt Ampere). «Se trata de una obra estratégica que permitirá mejorar la capacidad de suministro eléctrico en la región y acompañar el crecimiento de la demanda, como nos pide el Gobernador Zdero», destacó Bistoletti, vinculando la inversión directamente con las necesidades de desarrollo local.

Doble impacto: más electricidad y agua asegurada

La intervención de Secheep tiene un efecto multiplicador en la calidad de vida de la comunidad:

  1. ⚡ Repotenciación de la Estación Transformadora: El nuevo transformador de 30 MVA incrementará la capacidad y confiabilidad del sistema eléctrico en Castelli y su zona de influencia, preparando la red para soportar mayor demanda y reducir riesgos de cortes.
  2. 💧 Garantía para el agua potable: En paralelo, se completó la instalación de un transformador y la extensión de la red de baja tensión específicamente para alimentar la planta de rebombeo del Acueducto Castelli-Zaparinqui. Esto asegura que el servicio de bombeo de agua, crítico para la población, no sufra interrupciones por fallas eléctricas.

«Cada obra que ejecutamos tiene un impacto directo en la calidad de vida», explicó Bistoletti. «Porque permite acompañar servicios esenciales como el acceso al agua potable y brindar mayor previsibilidad al suministro energético. Esto no es solo cable y hierro; es salud, es desarrollo, es tranquilidad para las familias».

Una política de planificación sostenida para el interior

La empresa remarcó que estas acciones no son aisladas, sino que se enmarcan en una política de presencia territorial, planificación técnica e inversión en infraestructura orientada a consolidar un servicio eléctrico más confiable en todo el interior, especialmente en el norte chaqueño, históricamente más vulnerable a limitaciones en la red.

«El fortalecimiento del sistema en un nodo crítico como Castelli tiene un efecto derrame en toda la región», explicó un ingeniero de la empresa. «Una estación transformadora más robusta y moderna mejora la estabilidad de la red, permite conectar nuevas conexiones, atrae inversiones y, en este caso específico, protege un servicio vital como es el acueducto. Es ingeniería al servicio del desarrollo social».

Contexto: Castelli como eje del desarrollo regional

Juan José Castelli no es una localidad cualquiera en el mapa chaqueño. Es un importante centro urbano y económico de la región del Impenetrable, que actúa como nodo de servicios y distribución para una amplia zona. Por ello, las inversiones en su infraestructura básica —electricidad y agua— tienen una repercusión desproporcionadamente positiva.

  • Crecimiento poblacional y comercial: La localidad requiere una red eléctrica que crezca a la par de su expansión.
  • Clima extremo: La región sufre altas temperaturas que elevan la demanda energética, especialmente por el uso de refrigeración y ventilación.
  • Acceso al agua: El Acueducto Castelli-Zaparinqui es una obra vital que lleva agua potable a miles de personas. Su operación depende críticamente de un suministro eléctrico estable.

«Esta es la clase de obra que no se ve, pero se siente todos los días», comentó un vecino de la zona. «Que no se corte la luz con frecuencia y, sobre todo, que nunca falle el bombeo de agua, cambia la vida en el interior. Son bases para pensar en crecer en otros aspectos, como la producción o el turismo».

¿Pueden inversiones estratégicas en infraestructura básica, como esta en Castelli, ser el verdadero motor para desencadenar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida en el interior del Chaco? Mientras se debate sobre grandes planes, son estas obras de hormiga —transformadores, redes, bombas— las que resuelven problemas concretos de la gente. ¿Estará el resto de la provincia recibiendo la misma atención planificada para sus sistemas esenciales? El modelo aplicado en Castelli podría ser el blueprint para llevar progreso real a cada rincón del territorio.