Gripe H3N2 vs. resfrío: cómo distinguir el «golpe repentino» del virus que ya circula en Argentina

Con más de 14 casos confirmados y una primera víctima fatal, el subtipo H3N2 de la Gripe A se propaga. Te contamos cómo diferenciarlo de un resfrío común, cuáles son sus síntomas distintivos y por qué actuar rápido es clave.

La circulación de virus respiratorios se intensifica con los cambios de temperatura, y este año un viejo conocido vuelve a ser noticia: la gripe A H3N2. Con un primer fallecimiento confirmado en el país y más de una decena de casos, es fundamental saber diferenciarla de un simple resfrío para actuar a tiempo y evitar complicaciones.

La clave: el inicio es todo
La principal diferencia entre la gripe H3N2 y un resfrío común es la brusquedad y severidad del ataque.

  • H3N2: “Golpea como una tormenta”. Los síntomas son repentinos, intensos y paralizantes. En cuestión de horas, una persona puede pasar de sentirse bien a estar postrada.
  • Resfrío común: Comienza de manera gradual, con estornudos, congestión nasal leve y malestar general que se incrementa a lo largo de uno o dos días.

Síntomas distintivos de la gripe H3N2:

  1. Fiebre alta y abrupta (entre 38°C y 39.5°C).
  2. Dolores corporales intensos (mialgias), que a menudo se describen como “dolor de huesos” y dificultan el movimiento.
  3. Escalofríos y fatiga extrema (astenia), que puede dejar a la persona sin energía para realizar tareas básicas.
  4. Tos seca y persistente.
  5. Menos comunes: Congestión nasal, estornudos y dolor de garganta (más típicos del resfrío).

¿Y el COVID-19? A diferencia del SARS-CoV-2, con la gripe H3N2 es muy rara la pérdida repentina de olfato o gusto. Sin embargo, el dolor corporal suele ser más severo con la gripe.

Cómo avanza la enfermedad (Cronología típica):

  • Días 1-2 (Inicio): Aparición súbita de fiebre alta y malestar general intenso.
  • Días 3-4 (Pico): La fase más crítica. La tos se intensifica y la fatiga es abrumadora.
  • Días 5-6 (Mejora): La fiebre comienza a ceder, pero persiste el cansancio y la tos.
  • Días 7-10 (Recuperación): Vuelve el apetito y la energía, aunque la tos puede durar hasta dos semanas.

Contagio y grupos de riesgo:
El virus se propaga por gotitas respiratorias (al toser, estornudar o hablar). Una persona puede contagiar desde un día antes de tener síntomas hasta 3-4 días después de la fiebre.
Los grupos de mayor riesgo son: adultos mayores de 65 años, niños pequeños, embarazadas y personas con enfermedades crónicas (cardíacas, pulmonares, diabetes, inmunodepresión). Ante dificultad para respirar o fiebre persistente por más de 4 días, deben buscar atención médica urgente.

Tratamiento y prevención (lo que SÍ y lo que NO):

  • SÍ: Reposo absoluto, hidratación constante y antitérmicos como paracetamol para la fiebre y el dolor.
  • NO: Nunca usar antibióticos, ya que son ineficaces contra los virus y su uso indiscriminado genera resistencia bacteriana.
  • PREVENCIÓN EFECTIVA: La vacunación anual antigripal es la herramienta más importante, junto con el lavado de manos frecuente, la ventilación de ambientes y el uso de barbijo en lugares cerrados y concurridos.

En un contexto donde los sistemas de salud suelen saturarse en esta época, reconocer los signos de alerta y actuar con responsabilidad (consultando al médico y no automedicándose) es fundamental para cuidarse a uno mismo y a los más vulnerables.