Jaldo defiende el recambio en la Caja de Ahorros de Tucumán: «Es una decisión institucional, no política»

El gobernador puso en funciones al nuevo interventor, Guillermo Norry, y subrayó el rol histórico de la entidad como «una de las últimas joyitas» de la provincia. Negó que el movimiento responda a internas peronistas y aseguró respaldo pleno a la nueva gestión.

Con un mensaje claro para disipar rumores de fractura interna, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, lideró este viernes el acto de asunción de la nueva conducción de la Caja Popular de Ahorros (CPA), una de las instituciones financieras más emblemáticas de la provincia. Frente a una nutrida audiencia de funcionarios, legisladores e intendentes, Jaldo defendió el recambio como una «decisión estrictamente institucional» y negó cualquier vinculación con supuestas internas en el Partido Justicialista.

«La Caja Popular es una de las últimas joyitas que nos quedan», afirmó Jaldo desde el Salón Blanco de Casa de Gobierno, remarcando su carácter público y su supervivencia a las «olas privatizadoras del pasado». Destacó el rol social de la entidad, creada en 1915, cuyas utilidades se vuelcan en parte al sistema provincial de salud.

El mensaje de unidad y respaldo
En un discurso cuidadoso, el mandatario:

  1. Desmintió lecturas políticas: «No debemos confundir lo partidario con lo institucional», afirmó, señalando que las decisiones se toman en Casa de Gobierno y los temas políticos se discuten en el partido. «El peronismo sigue unido en Tucumán», remarcó.
  2. Respaldó a los nuevos titulares: Puso en funciones al interventor Guillermo Norry y al subinterventor Antonio Bustamante, a quienes instó a «profundizar lo bueno y corregir lo necesario», asegurándoles su respaldo pleno: «Que no les tiemble el pulso, porque el gobernador respalda la gestión».
  3. Reconoció a la saliente gestión: Agradeció la labor del ex interventor José Díaz y del ex subinterventor Darío Amatti, destacando su trabajo especialmente durante la pandemia para descentralizar los cobros en la provincia.

Los desafíos de la nueva gestión
Guillermo Norry, el nuevo interventor, adelantó su impronta de trabajo, que priorizará el rol social de la institución, el apego a la Carta Orgánica y las políticas del Poder Ejecutivo. Dirigiéndose a los trabajadores, prometió «tranquilidad», convocar al gremio y respetar la carrera administrativa, en un gesto para calmar posibles ánimos tras el cambio.

La Caja Popular de Ahorros no es solo un banco; administra el juego oficial, combate el juego ilegal, maneja seguros y ART, y tiene un peso clave en las finanzas provinciales. Jaldo cerró con el objetivo claro: «Queremos que la Caja siga siendo de todos los tucumanos».

Un acto con peso político
La ceremonia congregó a lo más granado de la dirigencia tucumana oficialista: el vicegobernador Miguel Acevedo, la intendenta capitalina Rossana Chahla, senadores, diputados nacionales, el gabinete ministerial en pleno y una decena de intendentes del interior. La presencia masiva fue, en sí misma, un mensaje de fortaleza y cohesión del gobierno de Jaldo, buscando cerrar filas y proyectar una transición ordenada en una institución sensible, lejos de los rumores de grietas que él mismo se apresuró a desmentir.