San Luis: un femicida con libertad condicional apuñaló a una nena de 10 años y la dejó grave

Diego Ponce, condenado a perpetua en 2002 por matar a su pareja, obtuvo el beneficio en octubre pasado. Este martes atacó a una menor que estaba sola en su casa. El gobernador y el intendente repudiaron la decisión judicial.

Un hecho de una crueldad extrema conmociona a San Luis y reaviva el debate sobre los beneficios penitenciarios para condenados por delitos graves. Diego Domingo Ponce, un hombre condenado a prisión perpetua en 2002 por el femicidio de su pareja de 17 años, obtuvo la libertad condicional el 16 de octubre pasado. Este martes, apenas tres meses después, apuñaló en el cuello a una nena de 10 años que estaba sola en su casa en el paraje Los Peros, Santa Rosa del Conlara. La menor permanece grave en terapia intensiva en Córdoba.

El ataque:
Al mediodía del martes, Ponce (46 años) se acercó a la vivienda y le pidió un vaso de agua a la niña. Al estar sola (su madre había salido a hacer compras), logró ingresar, la atajó con un cuchillo, le hirió en el cuello, robó dinero y huyó en una bicicleta. La madre, al regresar, la encontró tendida en un charco de sangre. Fue derivada de urgencia a Córdoba por la gravedad.

La captura y la causa:
Ponce fue detenido horas después gracias a imágenes de cámaras de seguridad. La Justicia lo imputó por «robo calificado por el uso de arma en concurso real con homicidio criminis causa en grado de tentativa». La Fiscalía ya pidió la revocación inmediata de su libertad condicional.

La polémica judicial: la jueza que lo liberó
El beneficio había sido concedido por la jueza de Ejecución Penal de Villa Mercedes, Nora Villegas, quien consideró que Ponce «cumplía los requisitos formales». La decisión estalló en una fuerte controversia pública.

  • El intendente Miguel Postiguillo: «Los jueces viven en una burbuja totalmente distinta a la realidad social».
  • El gobernador Claudio Poggi: «Repudio esa actitud garantista. El garantismo tiene que ser con las víctimas, no con los victimarios». Anunció que usará «todas las herramientas constitucionales» para evitar que hechos así se repitan.

Un antecedente siniestro:
Ponce había sido condenado a prisión perpetua en 2004 (confirmada en 2006) por el femicidio de Laura Natalia Chirino (17), su pareja, ocurrido en 2002. Tras 23 años en prisión, la jueza Villegas le otorgó la libertad condicional, un beneficio que terminó en un nuevo ataque brutal a otra víctima inocente.

Un caso que cuestiona el sistema:
Este episodio no es un hecho aislado. Se suma a una larga lista de casos donde condenados por delitos graves, una vez en libertad condicional o tras cumplir condena, vuelven a delinquir con violencia. Pone bajo la lupa la evaluación de riesgo que realizan los jueces de ejecución penal y el balance entre derechos del condenado y seguridad de la sociedad.
Mientras una familia vive una pesadilla y una niña lucha por su vida, la pregunta que resuena con furia es la misma que formuló el gobernador Poggi: «¿Quién se hace cargo?». La respuesta, esta vez, tendrá que darla la Justicia.