El pago con QR se afianza en las estaciones de servicio: ya es el cuarto rubro en uso, tras supermercados, almacenes y gastronomía
La digitalización financiera revoluciona el hábito de pago en surtidores: el efectivo cayó casi 10% en el último año. La velocidad, seguridad y masificación de billeteras virtuales impulsan el cambio.
La imagen del conductor pagando con billetes en la estación de servicio se desdibuja a gran velocidad. El pago digital, especialmente a través de códigos QR, se consolida como el nuevo estándar en los surtidores argentinos, al punto de que el rubro combustible ya ocupa el cuarto lugar en el ranking de utilización de este método, solo detrás de supermercados, pequeños comercios y gastronomía. Según datos del Banco Central, el uso de efectivo cayó casi un 10% en el último año en este sector.
Los números de una revolución silenciosa:
- Ranking de uso de QR: 1° Supermercados (36%), 2° Pequeños comercios (21%), 3° Gastronomía (13%), 4° Combustible (8%) – y con tendencia creciente.
- Cuentas activas: En Argentina hay 304 millones de cuentas activas (bancarias y digitales) para 46 millones de personas, un promedio de cuatro cuentas por argentino. Esta masificación es el caldo de cultivo del cambio.
- Universalización: El pago con QR no reconoce edad, región ni nivel socioeconómico. Se usa de manera transversal, incluso entre personas de menores ingresos, destacando su carácter inclusivo.
¿Por qué triunfa el QR en las estaciones de servicio?
Jorge Larravide, especialista en ecosistema financiero, explicó que el fenómeno responde a necesidades específicas del sector:
- Velocidad y eficiencia: En un negocio donde cada minuto cuenta (especialmente en horas pico), el pago con QR agiliza la transacción, reduce colas y mejora la experiencia del cliente.
- Seguridad operativa: Disminuye radicalmente el manejo de efectivo, reduciendo riesgos de robos, errores en la caja y facilitando el cierre diario.
- Trazabilidad y gestión: Automatiza y ordena los procesos internos, aportando previsibilidad financiera y simplificando la administración.
Un cambio cultural con beneficios concretos:
Más que una moda, es un cambio de hábito cultural impulsado por la masificación de las billeteras virtuales (Mercado Pago, Modo, Ualá, etc.) y la búsqueda de practicidad y seguridad. Para las estaciones, no se trata solo de seguir una tendencia, sino de mejorar la competitividad en un mercado donde la experiencia del cliente es clave.
El avance es tal que Larravide pronostica: “Muy buen presente y muy buen futuro para todo lo que tiene que ver con la digitalización de los pagos en general y, en particular, para el mundo de las Estaciones de Servicio”.
El futuro: menos billetes, más datos y eficiencia
La digitalización en los surtidores es irreversible. Mientras el efectivo sigue retrocediendo, el QR se consolida como el puente entre la tradición del sector y las demandas de un consumidor que ya maneja su vida financiera desde el celular. El resultado es un ganar-ganar: mayor comodidad y control para el usuario, y más eficiencia, seguridad y datos para el negocio. La próxima vez que cargues nafta, lo más probable es que elijas el código antes que el billete. La revolución del QR ya llegó a la playa de tu estación.
