Inflación de enero: consultoras privadas detectan una desaceleración y proyectan entre 2,3% y 2,6%

Sería la primera baja en la tasa mensual desde mayo de 2025. Los alimentos mostraron una moderación en la tercera semana, aunque con fuertes subas en carnes y verduras. El Gobierno apuesta a la nueva fórmula del INDEC para consolidar la tendencia.

Tras cerrar 2025 con una inflación de 2,8% en diciembre, los primeros indicadores de enero apuntan a una esperada desaceleración. Según relevamientos de consultoras privadas, la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el primer mes de 2026 se ubicaría entre 2,3% y 2,6%, lo que marcaría la primera reducción en la tasa intermensual desde mayo del año pasado y rompería la racha de aceleración iniciada en agosto.

Las proyecciones de las consultoras:

  • Eco Go y Equilibra: 2,3%
  • Alphacast y FMyA: 2,2% y 2,1%
  • Analytica: 2,5%
  • Libertad y Progreso: 2,6%
  • Promedio REM (pre-tarifas): 2,0%

Desaceleración semanal y el rol de los alimentos:
El sondeo de Libertad y Progreso mostró que el ritmo inflacionario se moderó hacia fines de mes: 0,8% en las semanas 1 y 2, y 0,6% en la tercera semana. En el rubro crítico de alimentos y bebidas no alcohólicas, la consultora LCG registró una variación de solo 0,2% en la tercera semana (frente a 0,5% la semana anterior), aunque con comportamientos dispares:

  • Subieron fuertemente: Carnes (+2,5%) y Verduras (+3,1%).
  • Cayeron: Panificados, cereales y pastas (-4,4%, una deflación significativa).

El contexto favorable y las medidas oficiales:
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya celebró el dato de la inflación mayorista de diciembre (2,4%), que se ubicó por debajo de la minorista y fue la más baja desde 2017. El Gobierno atribuye la mejora al superávit fiscal, el control monetario y las desregulaciones.
Para apuntalar la desaceleración en enero, la administración de Milei postergó la aplicación del nuevo esquema de subsidios a la energía (luz, gas, garrafas), que originalmente comenzaría en febrero.

El debut de la nueva fórmula del INDEC:
Este dato de enero será particularmente observado porque será el primero calculado con la nueva ponderación de la canasta del INDEC, actualizada según los cambios en los hábitos de consumo. Esto podría introducer variaciones metodológicas en la comparación interanual.

Las expectativas a futuro y la meta «inflación cero»:
Aunque las proyecciones para febrero y marzo también anticipan cifras moderadas (alrededor del 1,8%-1,9%), el gran salto que promete el presidente Javier Milei es para mediados de año, cuando sostiene que la inflación «empezará con cero», basado en la teoría de los rezagos largos de la política monetaria (hasta 26 meses).

En resumen: Los primeros indicios de enero son alentadores para el Gobierno y sugieren un cambio de tendencia después de varios meses de repunte inflacionario. Sin embargo, el comportamiento errático de los precios de los alimentos (con fuertes subas en productos frescos) y la presión latente de las tarifas (postergadas, pero no canceladas) indican que el camino hacia la estabilidad sigue siendo espinoso y dependiente de decisiones políticas clave. El dato oficial del INDEC, con su nueva metodología, traerá la confirmación (o la sorpresa) la próxima semana.