Emergencia en Chubut: se reactivan tres grandes incendios forestales, intervienen 500 bomberos
Las altas temperaturas y vientos de más de 50 km/h avivaron este domingo nuevos focos en el Parque Nacional Los Alerces, Villa Lago Rivadavia y Cholila. Las llamas ya consumieron más de 35.000 hectáreas y amenazan con avanzar hacia Esquel.
La provincia de Chubut enfrenta este domingo una nueva y crítica escalada en la emergencia por incendios forestales. Luego de una aparente calma, tres focos se reactivaron con fuerza debido a las elevadas temperaturas y los fuertes vientos, comprometiendo una vez más vastas extensiones de bosque nativo y poniendo en riesgo a localidades de la cordillera.
Los focos activos y la magnitud de la emergencia:
- Ubicación: Los incendios afectan al Parque Nacional Los Alerces, el área de Villa Lago Rivadavia y la localidad de Cholila.
- Superficie afectada: Las llamas ya han consumido más de 35.000 hectáreas desde el inicio de los primeros focos.
- Condiciones climáticas adversas: La coordinadora del comité de incendios del Parque Los Alerces, Laura Mirantes, alertó sobre la complejidad del escenario: «Está muy complicado… hay una rotación de viento con ráfagas que superan los 50 kilómetros por hora». Esta dirección del viento genera riesgo de que el fuego avance hacia la ciudad de Esquel.
El despliegue para el combate:
Para enfrentar la emergencia, trabajan de forma coordinada alrededor de 500 personas, entre brigadistas, bomberos voluntarios y personal especializado. El operativo se apoya con:
- Medios aéreos: Helicópteros hidrantes y un avión para relevamiento.
- Estrategia: Se intenta sostener las líneas de contención ya establecidas, aunque la ferocidad del viento las pone a prueba constantemente.
Situación de la población:
Por el momento no se han ordenado evacuaciones masivas, aunque se informó que aproximadamente 20 familias permanecen en zonas aledañas a los incendios, en alerta por la evolución de los focos.
Contexto y desafíos:
Esta nueva reactivación demuestra la extrema vulnerabilidad de la región ante la combinación de sequía, calor extremo y vientos cordilleranos. Los incendios, que parecían parcialmente controlados, encuentran condiciones ideales para resurgir, desafiando el enorme esfuerzo humano y material desplegado. La prioridad inmediata es proteger a las poblaciones y los ecosistemas únicos del Parque Nacional, mientras se espera un cambio en las condiciones meteorológicas que permita sofocar definitivamente las llamas.
