Gobierno chaqueño promete nuevos programas para pymes en 2026, pero el sector enfrenta una crisis profunda
El subsecretario de Industria y Comercio, Patricio Amarilla, destacó políticas de apoyo y anticipó herramientas de financiamiento y capacitación en inteligencia artificial. Sin embargo, el anuncio contrasta con la realidad de un sector comercial e industrial golpeado por la recesión, la caída del consumo y la paralización de rubros clave como el forestal.
En un intento por proyectar gestión ante la profunda crisis económica, el subsecretario de Industria y Comercio del Chaco, Patricio Amarilla, realizó un balance positivo de las políticas de 2025 y anticipó nuevas medidas para 2026, enfocadas en fortalecer pymes, generar empleo y fomentar el consumo. No obstante, estos anuncios chocan con la realidad de un sector productivo provincial en estado de emergencia, marcado por la caída de ventas, la falta de crédito y conflictos sectoriales paralizantes.
Los programas destacados y las promesas para 2026:
- Ley de Promoción Industrial: Se promociona como una herramienta clave que otorga a las empresas descuentos tarifarios de hasta el 50% y reconoce inversiones para mejorar la competitividad.
- Red de Proveedores Locales: Busca conectar a productores chaqueños con cadenas de supermercados, eximiendo del pago de Ingresos Brutos a quienes compren localmente.
- Nuevas Herramientas de Financiamiento: Adelantó que se trabaja con el Banco del Chaco en planes de cuotificación para reactivar el consumo, ante la fuerte retracción de las ventas.
- Capacitación en Inteligencia Artificial: Anunció el relanzamiento del programa Informatorio entre febrero y marzo, con foco gratuito en IA aplicada a ventas, diseño web y herramientas digitales para empresarios.
La cruda realidad que enfrenta el sector:
Los anuncios se hacen en un contexto donde:
- Crisis de consumo: Amarilla mismo reconoció la necesidad de incentivar las ventas ante una marcada retracción del mercado.
- Parálisis del sector forestoindustrial: El funcionario admitió «preocupación» por la paralización de la actividad debido a una medida cautelar judicial, prometiendo una mesa técnica para destrabar la situación. Este es un golpe durísimo para economías regionales.
- Crisis generalizada: El discurso oficial de «adaptación empresarial» y «mercado dinámico» contrasta con las denuncias de cierre de comercios, despidos masivos en la construcción (UOCRA) y el colapso del poder adquisitivo (morosidad récord en familias).
Un escenario de contraste:
Mientras el gobierno provincial anuncia capacitación en IA y créditos al consumo, la base productiva enfrenta problemas estructurales de décadas: infraestructura logística deficiente (puerto, ferrocarril), costos energéticos altos a pesar de los descuentos, y una presión fiscal y recesiva nacional que asfixia a las pymes.
La promesa de un «Chaco amigable para el inversor» suena hueca en medio de una provincia que muestra en sus noticias diarias paros sanitarios, obras públicas frenadas, tensión social y emergencia financiera. Los programas anunciados pueden ser un paliativo, pero distan de ser la solución a una crisis que es estructural y nacional. La prueba de fuego será si estas herramientas logran llegar a tiempo y con suficiente escala para evitar más cierres y despidos.
