Trabajadores universitarios de la UNNE tildan de «insulto» el bono congelado de $50.000 del Gobierno nacional
La Asociación de Nodocentes (ATUN) denunció que el aumento unilateral del 2% y el bono de $50.000 –idéntico al de fines de 2024– son «insuficientes» y una muestra del «ajuste autoritario». Docentes recibirían montos aún más bajos, desde $12.500.
Los trabajadores no docentes de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), con sedes en Chaco y Corrientes, rechazaron enérgicamente el «aumento» salarial unilateral dispuesto por el Gobierno nacional, que consiste en un bono fijo de $50.000 (el mismo monto que en diciembre de 2024) y un incremento del 2% sobre los haberes. La medida, calificada de «insuficiente, arbitraria y autoritaria», evidencia un congelamiento real de los ingresos en un contexto de inflación acumulada superior al 25% en los últimos seis meses.
Los números del descontento:
- Para Nodocentes: Bono único de $50.000 (remunerativo, no bonificable) + aumento del 2% desde diciembre de 2025.
- Para Docentes: Montos aún más bajos y segmentados:
- Dedicación simple: $12.500
- Dedicación semi-exclusiva: $25.000
- Dedicación exclusiva: $50.000 (igual que un nodocente)
La voz de los trabajadores:
Liza Hortt, secretaria general de ATUN para la UNNE, fue contundente: «Todo el mundo considera que es un monto insuficiente». Criticó la metodología «unilateral y sin consulta» del gobierno de Javier Milei, que repite el esquema aplicado con los jubilados (cuyo bono está congelado en $70.000 desde hace más de 20 meses).
Postura de la Federación (FATUN):
La Federación Argentina de Trabajadores de Universidades Nacionales (FATUN) respaldó el rechazo en un comunicado, acusando al Gobierno de actuar de forma «intempestiva, autoritaria y sin negociaciones salariales». Advierten que «no vamos a aceptar nuevamente cualquier intento de imponer aumentos unilaterales» cuyo único objetivo sea «ajustar a los trabajadores universitarios».
Contexto de crisis y conflicto latente:
Este conflicto salarial se suma al malestar generalizado en el sector público y al clima de tensión laboral que ya se vive en provincias como Chaco, con paros en la salud y despidos en la construcción. La universidad pública, otro pilar del Estado, ingresa así a la pulseada por la distribución de un presupuesto ajustado, donde el gobierno prioriza el superávit fiscal por sobre la recomposición de los salarios de sus empleados. El congelamiento del bono en $50.000, a pesar de la inflación galopante, es interpretado por los trabajadores como un nuevo capítulo del ajuste sobre los sectores asalariados.
