Salta da un paso histórico: Narcotest obligatorio para todos sus funcionarios públicos
En una decisión que busca marcar un punto de inflexión en la ética pública, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, firmó este martes un Decreto de Necedad y Urgencia (DNU) que establece la obligatoriedad de exámenes toxicológicos (narcotest) para todos los funcionarios de los tres poderes del Estado provincial y los organismos de control.
¿Qué dice la medida?
El decreto tiene un objetivo claro: «fortalecer una gestión pública transparente, responsable y acorde a la confianza que los salteños depositan en sus instituciones«. Sáenz fue contundente al fundamentarla: «La función pública exige idoneidad y aptitud moral. Ejercer un cargo no es un privilegio, es una responsabilidad«.
La advertencia es directa: aquellos funcionarios que no cumplan con los requisitos o den positivo en las pruebas «deberán asumir las consecuencias previstas en la Constitución Provincial y en las normas vigentes, incluyendo, de corresponder, la remoción del cargo«.
Un camino con obstáculos políticos
La medida llega después de que, en noviembre pasado, la Cámara de Diputados provincial rechazara tratar sobre tablas un proyecto de ley presentado por el legislador opositor Juan Esteban Romero, que buscaba lo mismo. Ante la falta de avance legislativo, el gobernador optó por la vía del DNU para implementar la política.
No es un caso aislado: la tendencia federal
Salta se suma a una creciente ola de exigencias en el país:
- Santa Fe (2025): El gobernador Maximiliano Pullaro fue el primero en someterse al test, anunciando controles sorpresivos y periódicos para fuerzas de seguridad y funcionarios, realizados por laboratorios externos.
- San Luis (2024): Claudio Poggi implementó tests obligatorios, anuales y aleatorios que incluyen al propio gobernador y su gabinete.
La pregunta del millón: ¿Funciona?
La iniciativa apunta a un principio simbólico y concreto de transparencia y ejemplaridad. Busca enviar un mensaje claro: quien maneja lo público debe estar libre de adicciones que comprometan su juicio, integridad y capacidad.
Sin embargo, su éxito dependerá de cómo se implemente:
- ¿Serán tests realmente sorpresivos y aleatorios?
- ¿Qué laboratorios, externos o estatales, los realizarán?
- ¿Se aplicarán las sanciones con rigor e igualdad para todos, sin distinción de rango?
- ¿Se extenderá eventualmente a otros ámbitos, como la administración de justicia o la policía?
Una apuesta por restaurar la confianza
En un contexto de creciente desconfianza en la dirigencia, Sáenz busca posicionarse con una medida fuerte: «Gobernar es tomar decisiones firmes, con responsabilidad y respeto por las instituciones«. El tiempo dirá si este control se convierte en un mero trámite o en un verdadero estándar de idoneidad moral para la función pública en Salta.
