Purga en el sistema de salud privada: el Gobierno nacional ya dio de baja a 40 prepagas en menos de un mes
El gobierno de Javier Milei intensificó su proceso de depuración del sistema de medicina prepaga. Este jueves, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) inició el procedimiento para dar de baja a otras 13 empresas, llevando el total a 40 prepagas excluidas en lo que va de enero de 2026.
La razón oficial: trámites incompletos y falta de habilitación
Según el edicto oficial publicado en el Boletín Oficial, las empresas afectadas son aquellas que no completaron los requisitos establecidos por la Ley 26.682 para obtener su habilitación definitiva. Se encontraban inscriptas de manera provisoria o con trámites pendientes. La medida implica el rechazo de su inscripción definitiva y la cancelación de sus registros provisorios.
El gobierno enmarca esta política como un «reordenamiento» y una «depuración» del padrón de prestadores, iniciada en 2024, con el objetivo declarado de mejorar la transparencia y el control en el mercado de la salud privada.
¿Qué prepagas fueron dadas de baja este jueves?
La lista publicada incluye a:
- Codime S.A.
- Mapfre Salud S.A.
- Sociedad Médica Universitaria S.A.
- Carra Salud S.A.
- Huinca Salud
- Rescate Centro S.A.
- Emergencia Río Cuarto (Aspurc)
- Emergencias Médicas Punilla S.A.
- Grupo Gerenciador G4 S.A.
- Emergencia Cardio Asistencial S.A.
- Pangea S.A.
- Obra Social del Personal de la Industria Lechera (Atilra).
- Armiento S.A. (Grupo A Mano).
¿Y qué pasa con los afiliados?
El edicto de la SSS constituye una notificación formal que inicia las instancias administrativas. Los usuarios de estas empresas deberán ser informados por las prepagas sobre los pasos a seguir, que generalmente implican la transferencia a otra entidad habilitada o la baja del servicio. La Superintendencia suele establecer plazos y mecanismos para garantizar la continuidad de cobertura, aunque la responsabilidad primaria recae en la empresa que cesa.
Contexto: una tendencia acelerada
Esta nueva tanda de bajas se suma a las 27 empresas que ya habían sido excluidas desde el 20 de enero. Entre las ya eliminadas figuran nombres como Sancor Medicina Privada, OSPA (Obra Social del Personal Aeronáutico) y Austral Organización Médica Integral.
El mensaje y las dudas
La medida refuerza la línea del gobierno de ajustar y controlar estrictamente al sector de la salud privada, eliminando a actores considerados irregulares o con situaciones administrativas pendientes.
Sin embargo, genera interrogantes:
- Continuidad de la atención: ¿Cómo se garantizará que cientos o miles de afiliados no queden desprotegidos durante la transición?
- Concentración del mercado: Esta purga podría acelerar la concentración del mercado en unas pocas prepagas grandes, potencialmente reduciendo la competencia.
- Criterios de exclusión: Si bien se ampara en incumplimientos formales, se abre el debate sobre si existe también un criterio económico-financiero detrás de las bajas.
La «limpieza» del registro avanza a un ritmo acelerado. Su impacto real se medirá en la capacidad del sistema de absorber a los afiliados desplazados sin traumatismos y en si efectivamente se traduce en un mercado más transparente y estable para los usuarios.
