Temporada 2026 en Mar del Plata: mejoró en la segunda quincena, pero aún está 10 puntos abajo del verano pasado

Enero, el mes tradicionalmente más fuerte para el turismo en Mar del Plata, cerró con un balance a medias tintas. Según la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, la ocupación y el consumo mejoraron en la segunda quincena, pero los niveles finales se mantienen entre 8 y 10 puntos porcentuales por debajo de los registrados en la temporada de verano de 2025.

Los números: una recuperación insuficiente

  • Ocupación hotelera: Pasó de un promedio del 65% en la primera quincena a alrededor del 75% en la segunda. El último fin de semana superó el 85%, mostrando picos de actividad.
  • Gastronomía: Comportamiento irregular, con buena actividad de jueves a domingo y una caída sensible de lunes a miércoles.

¿Es bueno o malo? Un análisis relativo
Hernán Szkrohal, referente del sector, dio una clave: la caída interanual en 2025 había sido de unos 20 puntos. Por lo tanto, estar «solo» 10 puntos abajo en enero 2026 podría verse como una relativa mejora respecto a la tendencia. Sin embargo, advirtió: «no es consuelo», porque Mar del Plata en enero «tiene que estar en 85 puntos de ocupación» y con un consumo más robusto.

Las causas: consumo medido y cambio de hábitos

  1. Turista con el bolsillo ajustado: Hay movimiento, pero con gastos muy controlados. La pérdida de poder adquisitivo de la clase media impacta directamente: gran parte del presupuesto familiar se va en gastos fijos. El cliente elige con lupa, privilegiando la relación precio-calidad.
  2. Fin de la estadía larga: El turismo semanal o quincenal prácticamente desapareció. Fue reemplazado por «escapadas» de 3 o 4 días, muy atadas al pronóstico del tiempo y a la agenda de eventos (recitales, fiestas electrónicas).
  3. Estrategia de precios bajos: Para atraer demanda, la ciudad se mostró con «precios altamente competitivos» en hotelería y gastronomía. Muchos hoteles recurren a la venta por agencia con tarifas bajas para asegurar ocupación, aunque con márgenes muy ajustados.

El impacto desigual de los eventos
Los grandes recitales y fiestas electrónicas, concentrados en la zona sur y Playa Grande, generan un flujo importante, pero que no siempre beneficia a la hotelería tradicional del centro. Muchos jóvenes eligen alquilar departamentos o casas en esas zonas. Szkrohal estimó que este segmento representa solo alrededor del 20% del mercado total.

Conclusión: un verano que lucha por recuperarse
La temporada 2026 muestra una ligera mejoría respecto al piso del año pasado, pero está lejos de los niveles históricos de ocupación y consumo. El sector sobrevive adaptándose: con precios bajos, estadías cortas y dependencia del clima y los eventos. El desafío para febrero será sostener la mejora de la segunda quincena de enero en un contexto económico que sigue limitando el gasto turístico.