El gobierno argentino recomendó evitar viajes turísticos a Cuba por la grave crisis de servicios básicos
En una medida poco frecuente, la Cancillería Argentina emitió este viernes un comunicado oficial recomendando a los ciudadanos «evitar o posponer» los viajes turísticos a Cuba. La advertencia se fundamenta en el «deterioro de las condiciones de vida» en la isla, caracterizado por graves faltantes de servicios esenciales y productos básicos.
¿Qué está pasando en Cuba?
El panorama descripto por la Cancillería es crítico:
- Faltantes de combustible, incluso en zonas turísticas.
- Interrupciones prolongadas del suministro eléctrico.
- Afectaciones en el servicio de agua corriente.
- Escasez de alimentos y medicamentos.
Esta situación es el reflejo de una profunda crisis económica y energética que la isla arrastra desde hace tiempo, con cortes de luz diarios (apagones que pueden durar horas), severos problemas de transporte y un desabastecimiento generalizado que impacta tanto a la población local como a la infraestructura turística.
¿A quiénes afecta la recomendación?
- Viajeros potenciales: Se les sugiere reevaluar sus planes y, de ser posible, posponer el viaje.
- Argentinos residentes en Cuba: Se les pide que «se mantengan atentos a la evolución de la situación».
No es una prohibición, pero sí una advertencia seria
La Cancillería no emitió una prohibición formal de viajar, pero este tipo de comunicados son un instrumento diplomático utilizado cuando las condiciones en un país se consideran adversas para la seguridad y el bienestar de los ciudadanos en el exterior. El mensaje es claro: viajar a Cuba en este momento puede implicar enfrentar dificultades logísticas importantes y un deterioro en la calidad de la experiencia, más allá de los riesgos políticos o sociales.
Un llamado a la prudencia
La recomendación final es que los ciudadanos evalúen con extrema prudencia la necesidad de viajar y sigan de cerca la información oficial proporcionada por los canales de la Cancillería Argentina. La medida pone en evidencia la gravedad de la crisis humanitaria y de infraestructura que atraviesa Cuba, llegando al punto de desaconsejar el turismo, una de sus fuentes históricas de ingresos.
