Más de 3000 periodistas piden al Congreso que no derogue el Estatuto del Periodista Profesional
En un movimiento inédito, más de 3000 periodistas de todo el país, con «diversas miradas sobre la realidad política y económica» y distintas situaciones laborales, firmaron una solicitada dirigida al Congreso de la Nación para rechazar el intento del gobierno de Javier Milei de derogar el Estatuto del Periodista Profesional y del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas.
El argumento central: un «grave retroceso» para la libertad de expresión
El texto, firmado por figuras de gran visibilidad y prestigio como Silvia Mercado, Marcelo Longobardi, Marcelo Bonelli, Jorge Rial, Daniel Malnatti, Nora Bär, Daniel Santoro y Alfredo Zaiat, entre muchos otros, advierte que la derogación «significaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática de nuestro país».
Disposición al diálogo, pero rechazo a la derogación pura
Los firmantes aclaran que «están abiertos a cualquier debate» sobre la modernización de las normas laborales en prensa en un «ámbito democrático», pero se oponen «tajantemente a una derogación, sin mediar ningún tipo de debate en el que quienes ejercemos el periodismo tengamos participación».
El contexto: la reforma laboral y su artículo polémico
La medida se enmarca en el proyecto de «Ley de Modernización Laboral» que el gobierno impulsa en sesiones extraordinarias. Dentro de su extenso articulado, el artículo 193 propone la derogación del Estatuto del Periodista (Ley 12.908) y de la Ley de Contrato de Trabajo de Empleados de Empresas Periodísticas (Ley 23.212).
¿Qué derechos protege el Estatuto?
El Estatuto, sancionado en 1946 y con varias modificaciones, establece una serie de garantías específicas para los trabajadores de prensa, como:
- Estabilidad laboral (con indemnizaciones agravadas por despido).
- Horarios y descansos especiales (jornada de 6 horas para tareas de redacción, descanso de 12 horas entre jornadas).
- Licencias por enfermedad extendidas.
- Protecciones para corresponsales y colaboradores.
- Derecho a la cláusula de conciencia (a negarse a realizar tareas que violen sus convicciones).
La disputa: ¿protección necesaria o traba para la «modernización»?
Para los periodistas firmantes, el Estatuto es un pilar de independencia que los protege de presiones empresarias o políticas, garantizando condiciones básicas para ejercer con libertad. Para el gobierno y algunos sectores empresarios, es una norma rígida y anacrónica que encarece los costos y dificulta la adaptación del sector a los nuevos modelos de negocio digital.
Un frente amplio y transversal
La amplitud y diversidad ideológica de las firmas (que van desde periodistas cercanos al oficialismo hasta voces críticas) muestra que el reclamo trasciende las grietas políticas y se articula como una defensa gremial y profesional colectiva. Es un mensaje contundente al Congreso: cualquier cambio debe surgir del diálogo con el sector, no de una imposición que, según ellos, debilitaría la democracia.
