Alerta por estafas en alquileres turísticos online: ofertas tentadoras en redes sociales dejan a viajeros sin dinero ni alojamiento


Los ciberdelincuentes publican precios bajos en Facebook, Instagram o Marketplace, piden transferencias irrecuperables y desaparecen. El 50% de las víctimas son mayores de 60 años.

En pleno cierre de la temporada de verano, se multiplican las estafas digitales vinculadas a alquileres turísticos ofrecidos a través de redes sociales y plataformas informales como Facebook Marketplace o Instagram. Los delincuentes publican ofertas de último momento con precios muy por debajo del mercado, solicitan transferencias anticipadas y, una vez recibido el dinero, desaparecen, dejando a los viajeros sin alojamiento y con pocas chances de recuperar sus fondos.

¿Cómo operan?

  • Perfiles falsos o sin historial que publican fotos genéricas de alojamientos.
  • Comunicación solo por mensajes de texto o audios, evitando videollamadas o encuentros presenciales.
  • Precios “imperdibles” que aprovechan la urgencia del turista por reservar.
  • Pedido de señas o pagos totales mediante billeteras virtuales o transferencias bancarias, métodos irrecuperables una vez ejecutados.

Según el experto en ciberseguridad Julio López, el modus operandi es repetitivo: tras recibir el dinero, el estafador elimina el perfil o bloquea a la víctima, utilizando en muchos casos “cuentas mula” para lavar el dinero.

Las redes sociales, un terreno sin control
Desde la División de Cibercrimen del Chaco advierten que Facebook e Instagram se han convertido en canales privilegiados para este tipo de fraudes, debido a la falta de controles efectivos y a la ausencia de garantías para transacciones entre particulares. A diferencia de plataformas formales de turismo (como Airbnb o Booking), que cuentan con sistemas de respaldo y relocalización, en las redes sociales el riesgo recae íntegramente en el usuario.

Cómo protegerse

  • Exigir una videollamada con el oferente antes de pagar. Los estafadores suelen negarse a mostrarse en cámara.
  • Desconfiar de precios demasiado bajos para la zona y temporada.
  • Evitar transferencias directas a desconocidos; preferir métodos con protección al comprador.
  • No confiar en fotos de documentos o constancias enviadas por chat, ya que pueden ser falsificadas.
  • Consultar referencias y reseñas genuinas del perfil o propiedad.

Un dato alarmante: según especialistas, el 50% de las víctimas son mayores de 60 años, un grupo más vulnerable a las tácticas de persuasión digital.

¿Conocés a alguien que haya sufrido una estafa similar? ¿Qué otras recomendaciones darías para evitar estos fraudes en redes sociales? Compartí tu experiencia.