Docentes y no docentes universitarios se suman a la protesta nacional contra la reforma laboral
FATUN y FEDUN convocan a movilizar este 11 de febrero. Declararon “emergencia presupuestaria” en las universidades y rechazaron el ajuste del Presupuesto 2026.
La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) y la Federación de Docentes Universitarios (FEDUN) anunciaron que se sumarán a la marcha nacional del 11 de febrero convocada por la CGT para rechazar la reforma laboral del gobierno de Javier Milei. En un documento conjunto, los gremios universitarios calificaron el proyecto como “ajuste y precarización” y declararon “emergencia presupuestaria y salarial” en las casas de estudio por la insuficiente asignación de fondos en el Presupuesto 2026.
Un rechazo con múltiples frentes
- Reforma laboral: la tildaron de “retroceso sobre derechos conquistados” que “debilitará los convenios colectivos y precarizará el trabajo”.
- Presupuesto universitario: advirtieron que los recursos previstos “comprometen seriamente el funcionamiento de las universidades públicas” y exigen la reglamentación urgente de la Ley de Financiamiento Universitario.
- Paritarias: reclaman la inmediata convocatoria a la Comisión Paritaria de Nivel General para negociar una recomposición salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación.
Acciones concretas
FATUN resolvió mantener un estado de “alerta y movilización permanente” y avanzar con acciones gremiales, políticas y judiciales para presionar por:
- Mayor financiamiento para las universidades nacionales.
- Frenar la reforma laboral mediante gestiones ante legisladores y gobernadores.
- Detener el proyecto de “Ley de Libertad Educativa”, que consideran una amenaza a la educación pública y gratuita.
Un sector clave en la resistencia
La adhesión de los trabajadores universitarios –docentes y nodocentes– a la protesta del 11 de febrero le da mayor peso simbólico y territorial a la movilización, ya que las universidades son centros de organización y debate político en todo el país. Su participación refuerza la articulación entre el movimiento sindical y la comunidad educativa, un frente que el oficialismo ha buscado fracturar con recortes y reformas.
La consigna del sector es clara: “No es modernización. Es ajuste sobre las y los trabajadores”. El mensaje cerró con un llamado a “defender el trabajo argentino, la dignidad laboral y la organización sindical”.
¿Creés que la protesta del 11 de febrero puede frenar la reforma laboral? ¿Qué impacto tiene el ajuste presupuestario en tu universidad o institución educativa? Dejanos tu opinión.
