El túnel bajo la calle y el miedo sobre la vereda: la sombra del PCC que casi toca Montevideo

En una esquina de Ciudad Vieja, donde el olor a café recién se mezcla con la brisa del Río de la Plata, la vida transcurría con la calma habitual de un barrio de oficinas y bares. Nadie en la superficie imaginaba que, a solo unos metros bajo sus pies, un grupo de hombres cavaba metódicamente un pasaje hacia lo que hubiera sido el robo del siglo en Uruguay.

La denuncia anónima que desató una red internacional

Todo comenzó lejos del centro financiero, en la tranquila costa de Neptunia. Una llamada anónima alertó sobre una boca de drogas. Lo que parecía una investigación policial de narcotráfico local se transformó, hilo tras hilo, en el descubrimiento de una célula criminal que conectaba Montevideo con una de las organizaciones más temibles del continente: el Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil.

“Seguíamos a un vendedor callejero y terminamos frente a una amenaza internacional”, relata una fuente policial. El hombre era Jorge Fulco, un uruguayo con antecedentes, cuyo trayecto diario desde Neptunia hasta un local alquilado en Ciudad Vieja marcó el rumbo. Allí, detrás de una puerta cerrada, se ocultaba el túnel que apuntaba directamente a las bóvedas de un banco.

Una historia con nombres, rutinas y un escape frustrado

Álvaro Quiroga, el otro cerebro uruguayo de la operación y hoy prófugo, y Fulco, no eran delincuentes ocasionales. Ambos habían compartido años en el penal de Libertad, una de las cárceles más duras del país, donde los contactos y los planes ambiciosos suelen gestarse. Su rutina era impecable: viajes diarios, discreción, paciencia. Eran la fachada perfecta para una obra de ingeniería clandestina.

Pero la organización era más grande. Entre los once imputados –cuatro brasileños, dos paraguayos, cinco uruguayos–, la inteligencia uruguaya, con datos de Interpol y la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), confirmó el vínculo directo con el PCC. Este grupo, una multinacional del crimen con poder de fuego y logística militar, ya tenía en su historial robos espectaculares, como el asalto de 2005 al Banco Central en Fortaleza, donde se llevaron 60 millones de dólares a través de un túnel de 200 metros.

“El modus operandi era idéntico: alquilar una propiedad lindera, cavar en silencio, y atacar en un fin de semana largo”, explica un agente. En Montevideo, el plan se frustró a tiempo. Pero la pregunta que sobrevuela es profunda: ¿Cuántas otras células operan en silencio, esperando su momento?

El impacto que no ocurrió: alivio y zozobra

Para los vecinos y comerciantes de Ciudad Vieja, la noticia fue un golpe de realidad. “Pensás que es algo de películas, que pasa en otros lados. Saber que estaban ahí, a la vuelta de tu negocio, cavando… da escalofríos”, confiesa Eduardo, dueño de una librería a dos cuadras del local intervenido.

Los datos son fríos: once personas presas, cargos por asociación para delinquir, hurto agravado en tentativa, narcotráfico y tenencia de armas. Pero el sentimiento es cálido y preocupado: es la vulnerabilidad de quien descubre que la seguridad es más frágil de lo que parece. Es el temor de que la violencia transnacional ya no sea una noticia lejana, sino un riesgo local.

¿Alguna vez sentiste que la inseguridad en tu barrio tenía raíces más profundas y organizadas?
¿Cómo cambiarías la seguridad en tu ciudad si tuvieras los recursos?
¿Conocés a alguien cuya vida haya sido tocada por el crimen organizado?

Esta no es solo la crónica de un robo frustrado. Es una ventana a un mundo donde el crimen no tiene fronteras, donde una banda brasileña puede operar en barrios uruguayos, y donde la delgada línea entre la paz cotidiana y el caos depende, a veces, de una denuncia anónima y del trabajo silencioso de agentes que conectan los puntos.

La sombra del crimen organizado es larga y a veces roza nuestra puerta. La luz que la detiene sigue siendo la comunidad atenta y la justicia que no da tregua.

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Historia real de una investigación policial. Impacto del crimen transnacional en barrios. Operativos de inteligencia internacional.