Financiamiento universitario: el Gobierno lo incluye en extraordinarias para destrabar el conflicto
Tras el veto y la insistencia del Congreso, la Casa Rosada busca una nueva ley que reemplace a la anterior. La decisión busca bajar la tensión con las universidades y cerrar frentes judiciales.
13 de Febrero, 2026
¿Puede una ley cambiar la historia de la educación pública? El Gobierno apuesta a que sí. En las últimas horas, confirmó que incluirá el proyecto de Financiamiento Universitario en las sesiones extraordinarias, en un movimiento que busca desactivar uno de los conflictos más tensos de los últimos meses.
La decisión llega después de una larga novela: ley sancionada por el Congreso, veto presidencial, insistencia de diputados y senadores con los dos tercios, y una medida cautelar que el Gobierno apeló sin éxito. Ahora, la estrategia es reemplazar la norma por una nueva que se ajuste a las premisas de equilibrio fiscal que pregona la administración libertaria.
Negociaciones en paralelo
El anuncio no cayó del cielo. Días atrás, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, se reunieron con autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Del otro lado de la mesa, Carlos Greco y Franco Bartolacci escucharon la propuesta oficial.
«Fue una reunión de acercamiento en la dirección correcta», dijo Greco. Bartolacci agregó: «Son muchos los temas que quedan por resolver, pero es un paso en la dirección correcta».
Oscar Alpa, presidente del CIN, fue más allá: «La ley está vigente. Más allá de los planteos, hay una ratificación judicial que confirma que se trata de una norma plenamente vigente». Una advertencia clara al Gobierno: no hay marcha atrás fácil.
El contexto político
La jugada oficial no es ingenua. Viene después de dos victorias legislativas clave: la aprobación de la reforma laboral en el Senado y de la ley penal juvenil y el acuerdo Mercosur-UE en Diputados. Con el envión anímico de esos triunfos, el Ejecutivo suma un tema sensible pero necesario.
El decreto que amplía el temario de extraordinarias y extiende las sesiones hasta el 28 de febrero se publicará en las próximas horas en el Boletín Oficial. Así, el Gobierno busca resolver en un solo movimiento la discusión presupuestaria y cerrar los frentes legales abiertos.
Qué busca el Gobierno
Desde la Casa Rosada aseguran que trabajan «para implementar los cambios en la ley que nos permitan hacerla viable». La traducción es sencilla: quieren una norma que garantice el financiamiento universitario pero que no rompa el equilibrio fiscal, la bandera más sagrada del mileísmo.
El desafío será mayúsculo. Las universidades vienen de resistir un veto, de sostener la ley en los tribunales y de mantener la calle caliente. Ahora, el diálogo parece haber destrabado el conflicto. Pero la letra chica de la nueva ley definirá si el acuerdo es real o apenas una tregua.
¿Creés que el Estado tiene que garantizar el financiamiento universitario sin condiciones?
¿O el ajuste fiscal justifica límites a la educación pública?
La universidad pública no es un número en un presupuesto. Es el lugar donde miles de jóvenes construyen su futuro, donde se genera conocimiento, donde un país decide si apuesta por sus hijos o los deja solos.
Detrás de esta discusión hay una pregunta de fondo: qué modelo de país queremos. Y esa pregunta, aunque no lo parezca, también te incluye.
