La inversión pública en ciencia cayó a mínimos históricos en la Argentina

El financiamiento del sistema científico perdió más del 50% de su valor real en tres años. CONICET, INTA e INTI sufrieron recortes superiores al 40% y se perdieron más de 5.700 empleos. El gasto en I+D proyectado para 2026 es el más bajo desde 1972.

La inversión pública en ciencia y tecnología en Argentina atraviesa una de las crisis más profundas de su historia reciente. Según distintos informes de análisis presupuestario, el financiamiento del sistema científico perdió más del 50% de su valor real en apenas tres años, en un contexto de ajuste fiscal e inflación elevada que golpea de lleno a universidades, institutos de investigación y organismos tecnológicos.

Caída libre en números

El deterioro se refleja en la ejecución presupuestaria de la llamada Función Ciencia y Tecnología (CyT), que registró caídas reales consecutivas:

  • 2024: -30,2%
  • 2025: -18%
  • Primer bimestre 2026: -11,4% respecto al mismo período del año anterior

Sumados, estos recortes implican una contracción superior al 50% desde 2023 .

El peso en la economía, el más bajo en 54 años

El retroceso también se observa en el peso que la inversión científica tiene dentro de la economía nacional. El gasto público en investigación y desarrollo representaba:

  • 2023: 0,30% del PBI
  • 2024: 0,212%
  • 2025: 0,167%
  • 2026 (proyectado): 0,141%

Se trata del nivel más bajo desde 1972 y de una cifra incluso inferior a la registrada durante crisis económicas severas como la de 2002 .

Organismos devastados

CONICET: sufrió una caída acumulada cercana al 42% en su presupuesto real en tres años. Solo en el primer bimestre de 2026 registró una reducción del 9,1%. Esto se tradujo en la pérdida de más de dos mil puestos entre investigadores y becarios, además de la cancelación o suspensión de proyectos de investigación .

INTA: la caída presupuestaria acumulada ronda el 51%. En 2026 registró una reducción real del 13,2% en los primeros meses del año. El organismo implementó planes de retiros voluntarios y enfrenta el posible cierre de algunas agencias territoriales .

INTI, empresas estatales vinculadas a sectores estratégicos (aeroespacial, nuclear) y agencias de financiamiento científico registraron recortes importantes tanto en sus presupuestos como en sus plantillas de personal .

Más de 5.700 empleos perdidos

En total, se estima que el sistema científico perdió alrededor de 5.700 empleos entre fines de 2023 y fines de 2025. De ese total:

  • Más de 5.000 corresponden a organismos públicos
  • Unos 700 a empresas estatales vinculadas a áreas tecnológicas

El CONICET concentra la mayor cantidad de puestos perdidos, seguido por el INTI y el INTA .

Proyectos suspendidos y científicos que se van

La reducción de recursos no solo impacta en el empleo. También afecta la continuidad de programas de investigación y desarrollo considerados estratégicos, desde proyectos en biomedicina hasta investigaciones en energía nuclear o tecnología agrícola.

Varios programas de financiamiento competitivo, como los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT), fueron suspendidos o cancelados, lo que limita la posibilidad de iniciar nuevas investigaciones .

A esto se suma un fenómeno creciente: la emigración de científicos. Investigadores formados en universidades públicas y centros de investigación buscan oportunidades en el exterior ante la falta de financiamiento, salarios deteriorados y escasas perspectivas de desarrollo profesional en el país .

Una ley que no se cumple

El retroceso en la inversión científica también abre un debate legal e institucional. En 2021, el Congreso aprobó una ley que establecía un aumento progresivo del financiamiento del sistema científico hasta alcanzar el 1% del PBI en 2032. Para 2026, la norma fijaba una meta mínima de 0,52% del PBI destinado a ciencia y tecnología .

Sin embargo, las cifras actuales se ubican muy por debajo de ese objetivo. Según distintos análisis, el nivel proyectado para este año representa menos de la tercera parte de lo previsto por la ley. El Gobierno argumentó que la situación fiscal obligó a modificar prioridades y suspendió varios artículos de la norma a través de reformas posteriores .

Alerta para el futuro

Para especialistas en política científica, el escenario plantea un desafío de largo plazo. La reducción sostenida de la inversión no solo afecta el funcionamiento actual del sistema, sino que puede debilitar capacidades estratégicas acumuladas durante décadas. En un contexto global donde el conocimiento y la innovación son motores centrales del desarrollo económico, el retroceso del financiamiento científico aparece como una señal de alerta sobre el futuro de la investigación en la Argentina .

¿Sos investigador, becario o trabajás en el sistema científico? ¿Cómo estás viviendo esta situación? ¿Conocés a alguien que haya tenido que emigrar? Dejanos tu testimonio en los comentarios.