Supermercadistas advierten una caída del consumo «sin precedentes»
Miguel Simons señaló que las ventas retrocedieron hasta un 15% en las grandes cadenas y un 12% en las pymes. «No recuerdo haber vivido algo así», afirmó. Los aumentos en carnes siguen empujando la inflación de alimentos por encima del promedio.
El último dato de inflación volvió a encender alarmas en el sector supermercadista del Chaco. Según el análisis del referente local del rubro, Miguel Simons, el escenario que atraviesa el comercio minorista está marcado por una fuerte contracción del consumo y por la ausencia de señales que permitan imaginar una recuperación en el corto plazo-
Los alimentos, otra vez arriba
El empresario analizó el impacto del índice de precios difundido para febrero y advirtió que, tanto en el NEA como a nivel nacional y en el Gran Resistencia, el capítulo de alimentos y bebidas volvió a ubicarse por encima del promedio general de inflación. Dentro de esa categoría, explicó, el aumento estuvo impulsado principalmente por productos cárnicos
«Entre los diez productos que más incidieron en el número final de inflación, seis corresponden a carnes: pollo, cerdo, carne vacuna, hamburguesas y otros derivados», señaló en declaraciones al ciclo Buen Día Norte, que se emite por NORTE TV
Ventas por el piso
Sin embargo, más allá del movimiento de precios, Simons planteó que el problema central del sector hoy no está únicamente en la inflación sino en el derrumbe del volumen de ventas [nota_informativa].
Según describió, las estadísticas del rubro muestran que:
- Las grandes cadenas y mayoristas son los que más sienten el impacto, con retrocesos cercanos al 15%
- Los supermercados pymes o de proximidad registran una baja cercana al 12% [nota_informativa]
Para el empresario, lo más preocupante es que el desplome del consumo actual no tiene antecedentes recientes en el sector. «Hemos atravesado otras crisis: controles de precios muy estrictos, faltantes de productos o problemas de financiamiento. Pero una caída de ventas como la actual no recuerdo haberla vivido», afirmó-
En ese contexto, Simons rechazó la idea de que el consumo simplemente esté migrando hacia otros canales de comercialización. A su entender, los datos muestran un fenómeno distinto: la gente directamente compra menos –
El cambio en los hábitos de consumo
Como ejemplo citó el retroceso del consumo de carne en Argentina, que pasó de niveles cercanos a los 56 kilos per cápita a unos 51 kilos actuales. Algo similar ocurre con los lácteos, donde solo se sostienen la leche fluida y algunos quesos blandos, mientras que productos como yogures, cremas o postres muestran caídas marcadas –
En frutas y verduras, la situación también refleja un cambio en los hábitos de compra. «Hoy el verdulero vende básicamente papa, tomate, zanahoria, zapallo y lechuga. El resto prácticamente desapareció», describió –
Costos que no ceden
A ese escenario se suma, según el supermercadista, una estructura de costos que prácticamente no se modificó respecto de años anteriores. En particular, señaló que los impuestos que inciden directamente en el consumo —como el IVA, Ingresos Brutos, el impuesto al cheque o tasas municipales— no registraron reducciones significativas-
«Los pocos impuestos que se tocaron no afectan al consumo. Los que impactan directamente en el precio final siguen exactamente igual que en 2023», afirmó.
Con rentabilidad en caída, crédito escaso y ventas deprimidas, Simons consideró que hoy no existen factores que permitan proyectar una mejora en el corto plazo. «Con este nivel de consumo, con salarios que no acompañan y con un comercio que pierde rentabilidad, la verdad es que no hay ningún motivo para tener esperanza de una recuperación rápida«, concluyó .
Empresarios y críticas presidenciales
Las recientes declaraciones del presidente Javier Milei contra parte del empresariado también generaron repercusiones dentro del sector comercial y empresarial en el ámbito local.
Consultado sobre esas críticas, Miguel Simons reconoció que en la economía argentina existen sectores concentrados y posiciones dominantes que históricamente generaron distorsiones de precios. Mencionó como ejemplo mercados altamente concentrados en insumos clave —como envases, vidrio o determinados materiales industriales— donde la competencia es limitada
No obstante, planteó que esas situaciones no pueden generalizarse a todo el universo empresarial. En particular, diferenció con claridad a las grandes corporaciones de las pequeñas y medianas empresas
«Las pymes no están en un yate ni viviendo de privilegios. Están al pie del negocio todos los días tratando de sostener la actividad», resumió .
¿Sos comerciante o trabajás en el sector? ¿Notás la caída del consumo en tu negocio? ¿Cómo ves la situación para los próximos meses? Dejanos tu testimonio en los comentarios.
