Caso Fernanda: Cremaron el cuerpo y la Justicia apuesta todo al análisis del celular
1 de abril de 2026
La investigación por la muerte de Fernanda ha ingresado en una etapa de definiciones técnicas que resultarán determinantes. En las últimas horas, y tras concluirse los estudios forenses de rigor, se procedió a la cremación del cuerpo, un paso que marca el cierre de las pericias físicas directas y traslada el foco de la causa hacia el entorno digital y el historial clínico de la joven.
Mientras la familia atraviesa el duelo tras el último adiós, la fiscalía trabaja contra reloj para unir las piezas de un rompecabezas que, por ahora, oscila entre la tragedia personal y la búsqueda de responsabilidades externas.
El celular: la caja negra de sus últimas horas
Para los investigadores, el smartphone de Fernanda es hoy el elemento más valioso del expediente. Se espera que el informe completo del peritaje informático esté listo la próxima semana.
Este análisis busca reconstruir:
- Últimos contactos: Mensajes y llamadas realizadas en las horas previas al desenlace.
- Redes sociales: Interacciones que puedan confirmar la hipótesis de un conflicto con su entorno.
- Geolocalización: El recorrido final que realizó la joven.
Una depresión profundizada por el entorno
Aunque la hipótesis principal sigue siendo la del suicidio, la justicia no ignora el contexto. La madre de Fernanda aportó un dato que hoy es el centro de las sospechas: un cuadro de depresión que se habría agudizado tras una fuerte pelea con un grupo de compañeros.
Ante esto, la fiscalía tomó dos medidas concretas:
- Solicitó el historial clínico de salud mental del hospital donde Fernanda se atendía.
- El Juez de Garantías evalúa autorizar el peritaje de otros teléfonos pertenecientes a personas vinculadas a su círculo cercano para determinar si existió algún tipo de hostigamiento.
El informe final y la querella
A pesar de la cremación, el informe final de la autopsia todavía no fue entregado. Los especialistas estiman que los resultados de los estudios complementarios (toxicológicos y anatomopatológicos) demorarán entre 10 y 15 días más. Estos datos son los únicos que podrán confirmar científicamente la mecánica de la muerte y descartar definitivamente cualquier intervención de terceros.
En paralelo, la causa sumó la figura de un abogado querellante, quien en representación de la familia tendrá acceso al expediente. Su participación será clave para proponer nuevas medidas de prueba y vigilar que la investigación no deje cabos sueltos ante la presión del entorno estudiantil.
Por ahora, el silencio de los peritos es la antesala de una verdad que se encuentra guardada en un laboratorio y en la memoria de un teléfono celular.
