El INTA le frenó el plan de 1.500 retiros voluntarios porque el Gobierno no explica de dónde saldrá la plata

La motosierra de Javier Milei en el organismo es impulsada por el presidente del mismo, Nicolás Bronzovich, por presión de la Casa Rosada, pero el Consejo Directivo no lo aprobó. «Parece armado por chicos de jardín de infantes», dicen en el INTA.

El plan de 1.500 retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) parece haber quedado en stand by, porque el gobierno no explicó de dónde saldrán los fondos para solventar la medida. La decisión va a dos velocidades: la del ministro Luis Caputo, de Federico Sturzenegger y del propio Javier Milei que lo mandan al presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, a imponer «cómo sea» el ajuste en el organismo científico (y al que Bronzovich responde sin titubear), y la de la realidad en la que no están los fondos para sostener una erogación de esa magnitud para efectuar los despidos. «No se puede pagar algo con plata que no se tiene. Por más ajuste que quieras hacer, los números tienen que cerrar», explicó a este medio una fuente del Consejo Directivo.

«No hay plata»

Fue por eso que el Consejo Directivo (bastante proclive al ajuste que impone la política libertaria, por cierto) le puso reparos en su última reunión al plan de Retiro Voluntario para el personal de planta del organismo, que según Bronzovich iba a estar operativo a partir de abril. Pues bien, no será así. Los consejeros se negaron a aprobarlo porque no estaba garantizado el origen de los fondos necesarios para pagar a quienes decidieran retirarse del INTA, que se presume será una gran cantidad de investigadores puesto que ya casi no tienen recursos para continuar con sus trabajos normales.

«Parecía armado por chicos de jardín de infantes», ironizan en el Consejo Directivo sobre los nuevos responsables del área de Administración del INTA designados por Bronzovich, ya que desconocen todavía muchos mecanismos institucionales y por ahora fracasaron en la implementación de este nuevo retiro, según consignó el medio Bichos de Campo. «No es mala la idea de un retiro voluntario, pero no se puede improvisar así. No saben de dónde sacar la plata. Es una temeridad», agregó la fuente.

Cierre de 14 Agencias de Extensión en el INTA

Por su parte, desde el Consejo sí accedieron a avanzar con el cierre de 14 Agencias de Extensión, allanándole el negocio inmobiliario al empresario amigo de Milei, Eduardo Elsztain. El Consejo Directivo del INTA, que reúne a representantes de la Mesa de Enlace, los grupos CREA, las Universidades y el Gobierno, avaló el cierre de 14 agencias de extensión (AER) en Buenos Aires y Córdoba. La medida también está impulsada por el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, pero tiene en la otra punta del ovillo a Eduardo Elsztain, el empresario inmobiliario más importante del país, que es amigo de Milei y que tiene a Nicolás Pakgojz al frente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado. Negocio redondo.

Un negocio que esperaba el amigo de Milei

Así, el Consejo Directivo del organismo científico, adicto a las políticas libertarias de ajuste y desmantelamiento (mientras dicen en los medios que apoyan la ciencia), le dejó servido el negocio inmobiliario al empresario amigo de Javier Milei, que viene presionando y haciendo lobby desde su asunción a fines de 2023. «Cierran agencias, se quedan con los terrenos y después los rematan a precio vil. Eso no es ajuste, es vaciamiento. Y el único que gana es Elsztain», denunció un investigador del organismo.

De acuerdo a lo votado en el orden del día 612, y tal como figura en el punto 4.03, el Consejo Directivo resolvió suprimir de la estructura organizativa del INTA las Agencias de Extensión Rural de los Centros Regionales Buenos Aires Norte, Buenos Aires Sur y Córdoba que ya habían sido señaladas previamente dentro del plan de ajuste. En esa propuesta se establece que, en el caso de Buenos Aires Norte, dejarán de existir las agencias de Vedia y Rojas, mientras que para la región Sur se avanzará con otras nueve clausuras: Laprida, Lamadrid, Benito Juárez, Lobería, Otamendi, Necochea, Balcarce, Mayor Buratovich y Saladillo.

El cierre de más espacios de investigación en el INTA

En cuanto al centro regional de Córdoba, se considera dar de baja las agencias de extensión de Oncativo, La Carlota y Ucacha. Entre los centros regionales de ambas provincias, son un total de 14 agencias que desaparecerán tras la decisión del cuerpo de gobernanza. La decisión se suma a otros 10 cierres ya oficializados: la agencia de Sáenz Peña, ubicada en suelo chaqueño, y la totalidad del Centro Regional INTA AMBA, con sus 9 dependencias de extensión rural.

De acuerdo a lo que consta en la «propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA» – en otras palabras, la hoja de ruta para los recortes en el organismo –, el plan definitivo alcanza la eliminación de 48 agencias de diferentes centros regionales, es decir, unas 24 más. En caso de concretarse, eso dejaría un total de 252 sobre 299 que había originalmente. «El INTA no es una empresa quebrada, es una institución que produce conocimiento. Esto no es un ajuste, es un desguace», concluyó la fuente.

En primer lugar, el plan de retiros voluntarios quedó frenado porque el Gobierno no explicó el origen de los fondos. A continuación, el Consejo Directivo le puso reparos a la medida por considerarla mal planificada. Además, se avanzó con el cierre de 14 agencias de extensión en Buenos Aires y Córdoba. Por último, los críticos advierten que detrás de los cierres hay intereses inmobiliarios vinculados a un empresario amigo del Presidente.

¿Qué opinás sobre el plan de ajuste en el INTA? ¿Creés que se trata de una medida necesaria para ordenar el gasto o de un desguace de la ciencia argentina? Dejanos tu comentario. El futuro de la investigación agropecuaria nos afecta a todos.