Milei promete fotos con los gobernadores para contener el drama de las provincias
El Presidente analiza convocar a todos los mandatarios provinciales, excepto los más opositores. Los números rojos que preocupan a Caputo. La negociación en el Congreso. El caso Adorni.
El gobernador se acomodó la corbata y encaró a la pequeña multitud que lo esperaba ansiosa a la salida de una de sus típicas recorridas de gestión por el territorio. Inocente, por un instante pensó que lo iban a abrazar y pedir selfies. Pero a los pocos segundos comprendió que la situación era bien distinta: sin perder el respeto, aunque con tono elevado, un grupo de trabajadores públicos empezó un relato pormenorizado de sus actuales padecimientos económicos. «¡No hay nada para festejar! Te vimos con cara alegre en Estados Unidos…», escuchó de boca de uno de los hombres que estaba visiblemente más ofuscado. Hacía referencia al viaje a Nueva York en el que se había embarcado el político en busca de inversiones durante aquella «Argentina Week» que quedó opacada por las desprolijidades de Manuel Adorni. «La gente está harta. Los gobernadores van a sus provincias y se encuentran con esa bronca. Ya no saben qué decir», explicó a este medio un analista político.
El combo 2026: actividad golpeada y caída de la recaudación
2026 llegó con un combo complicado: actividad golpeada en la mayoría de los rubros y caída de la recaudación nacional. Los números hablan por sí solos: la caída del volumen tributario acumula ocho meses consecutivos y el acumulado del primer trimestre tocó su nivel más bajo en 13 años. El resultado de enero, febrero y marzo se explica por los menores ingresos provenientes de los impuestos al comercio exterior, empleo y también por las variaciones en el IVA y el impuesto al cheque, variables que en el acumulado todavía quedan por debajo de 2025. Con esos guarismos como telón de fondo, desde el interior subrayan que en ese breve período hubo una disminución de un billón de pesos respecto al mismo período del año anterior. Y alertan que se viene consolidando un grave deterioro de los ingresos provinciales por transferencias nacionales. «La plata que baja de Nación es cada vez menos. Las provincias están en un estado de asfixia permanente», señaló el analista.
Caída de las transferencias: números con once ceros
Más datos del primer trimestre: los territorios de la República registraron una caída real acumulada del 8,3% en las transferencias totales, lo que equivale a una pérdida de $1.559.141 millones. O sea, $1,5 billones. Sí, un número con once ceros. Este ajuste se explica por dos caminos que conviven entre sí: la retracción del 6,4% real en las transferencias automáticas como la coparticipación y el desplome del 59,1% de las no automáticas. Se puede agregar, además, un tercer factor: los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), utilizados históricamente para asistir a los distritos, caen a cuentagotas; la Casa Rosada tiene listo para utilizar un acumulado de un billón y medio de pesos. Malas noticias para la tan prometida reforma tributaria con su posible cambio en el régimen de los Ingresos Brutos: las jurisdicciones tienen una dramática dependencia presupuestaria (78,7%) de ese ítem. «Las provincias viven de Ingresos Brutos, y ese impuesto es regresivo y distorsivo. Pero no pueden cambiarlo porque no tienen otra fuente de financiamiento. Es un círculo vicioso», explicó el especialista.
La cadena de tensiones
Este panorama alcanza para entender cómo se enhebra una cadena de tensiones que se traduce en la enorme dependencia que los jefes locales tienen con el poder central al mismo tiempo que sufren conflictos salariales y paritarias cada vez más álgidas, presión sindical de los gremios estatales y complejidades desgastantes a la hora de sostener servicios básicos. «Más de la mitad de nuestros ingresos dependen de lo que nos tiene que mandar el ministerio de Economía, lo que obviamente nos deja expuestos a sus caprichos y decisiones. Para colmo, la baja de la actividad impacta en las propias recaudaciones de nuestros distritos. Cartón lleno», se sincera un mandatario de vínculo fluido con La Libertad Avanza.
El caso paradigmático de Buenos Aires
El caso de Buenos Aires, el punto más poblado de esta tierra, es paradigmático: Axel Kicillof calcula que desde la asunción de Javier Milei lleva perdidos $22,2 billones por recortes de programas, obras paralizadas, deudas directas y el impacto de la política económica. «Para dimensionar el impacto, esa cifra equivale a 8 años de inversión en obra pública provincial, a la mitad del presupuesto de toda la administración bonaerense o a más de un año de recaudación propia. Y en términos físicos, equivale a más de 15.000 km de rutas», suele graficar el ministro de hacienda Pablo López. La respuesta de la Quinta de Olivos llega en oleadas de dardos envenenados que apuntan a la «mala administración que hace desde siempre el soviético». «La diferencia entre Nación y Provincia es cada vez más grande. Kicillof y Milei se odian, pero la gente necesita respuestas», señaló el analista.
La motosierra en los municipios
La motosierra ya no se discute en abstracto ni en planillas de Excel. Pero si bien todos los gobernadores vienen ajustando sus cinturones, son los municipios los que primero sienten el impacto. Ejemplos random: en Salta, Rosario de la Frontera, Cafayate y Orán admiten que están con la soga al cuello, al límite de no pagar sueldos, un calvario idéntico al de lugares como Bragado, Villa Gesell, Monte Hermoso y Navarro en Buenos Aires; en La Pampa, Santa Isabel y Rolón quedaron como los casos más crudos de una secuencia que los intendentes describen con una mezcla de resignación y pánico, ya que terminaron abonando remuneraciones en cuotas, como pasó también en Gran Guardia, Formosa; en Entre Ríos, el jefe comunal de Sauce de Luna directamente resolvió cubrir una parte de los haberes con un bono alimentario; y en Tierra del Fuego, Ushuaia denunció que la deuda de coparticipación local equivale a cuatro masas salariales y que viven al límite. Postales picantes, de norte a sur. «Los intendentes son los primeros que caen. Cuando un municipio no paga sueldos, la gente se enoja con el intendente, no con Milei. Pero el problema lo genera la motosierra de Nación», explicó el analista.
Intendentes al límite
Agobiados y preocupados, intendentes de la Argentina entera nucleados en la Federación Argentina de Municipios van a presentarse el próximo martes en las puertas del edificio donde trabaja Luis «Toto» Caputo con la intención de entregar un documento que describe una «crisis financiera sin precedentes» y para advertir que «la catástrofe ya llegó». «Los intendentes están desesperados. Muchos no saben si van a poder pagar los sueldos del mes que viene. La situación es límite», denunció un dirigente municipal.
La Casa Rosada toma nota ¿a medias?
¿La Casa Rosada toma nota de esta mamushka de problemas? Sí y no. Hacia afuera, la orden de la cúpula libertaria es insultar al Círculo Rojo, incluidos «empresarios prebendarios» y «periodistas ensobrados», y difundir la idea de un golpe por parte de sectores que en teoría no quieren que el presidente termine su mandato. Sin embargo, hacia adentro puede acercarse una novedad de relevancia: los funcionarios más cercanos a los hermanos Milei juran que el inquilino del Sillón de Rivadavia dijo en las últimas horas en la intimidad que está dispuesto a tener una nueva ronda de encuentros mano a mano con líderes provinciales. Ojo: no a todos. Otra vez serían excluidos Kicillof y los otros tres opositores duros de Formosa, La Rioja y Tierra del Fuego. Por ahora, la contención la sigue haciendo bajo el radar el ministro del Interior Diego Santilli, que ya se juntó con los líderes de Chubut, San Juan, Mendoza, San Luis, Corrientes, Jujuy y el lunes 13 de abril hará lo propio con el de Río Negro. «Milei quiere fotos, no soluciones. Las fotos son gratis. Las soluciones cuestan plata que no tiene», criticó un gobernador opositor.
Adelantos de coparticipación: ¿ayuda o más dependencia?
Por lo pronto, esta semana se anunciaron adelantos de coparticipación de hasta $400.000 millones «a ser reintegrado dentro del Ejercicio Fiscal en curso» y con una tasa del 15% para 12 provincias, entre ellas aliadas como Mendoza, Chaco y Corrientes y opositoras como La Rioja y Tierra del Fuego. «De esta manera se evita que los territorios salgan al mercado para afrontar sus desafíos y corran el riesgo de endeudarse con intereses del 30% y 45% aproximadamente», contextualizan en Balcarce 50. Reemplazar transferencias por adelantos implica mayor dependencia financiera de cara al futuro. «Te doy plata hoy, pero me la tenés que devolver este mismo año. Es un préstamo, no una ayuda. Y te ata más a Nación», explicó el analista.
El caso Adorni y la agenda del gobierno
Todo esto sucede mientras el gobierno sufre el affaire Adorni en incómodos fascículos. Pese al levantamiento del secreto bancario, financiero y fiscal sobre el jefe de gabinete y a las declaraciones judiciales y mediáticas de la escribana Adriana Nechevenko, la decisión oficial continúa siendo sostenerlo en su función. De hecho, en su despacho adelantan que el cuestionado funcionario podría volver a mostrarse activo y viajar el 16 de abril a Vaca Muerta para poner el foco en la agenda energética del gobierno. Una escala previa a su informe de gestión del día 29 en el Congreso. «Adorni es un problema enorme, pero Milei no lo va a soltar. Es su hombre de máxima confianza. Pagarán el costo político que sea», señaló un dirigente de la oposición.
El mensaje de Milei: «Confíen, que todo marcha acorde al plan»
«Vamos a estar bien. Confíen, que todo marcha acorde al plan», dicen, misteriosos, muy cerca del primer presidente liberal libertario de la historia vernácula. Y piden poner la lupa en la «marcada empatía» que tuvo Javier Milei en un posteo en X que irradió menos odio que de costumbre: «Los procesos de mejora no avanzan a la misma velocidad para todos: las estadísticas reflejan promedios, y sabemos que hay gente en los extremos de la distribución. Precisamente por eso hay que persistir: para normalizar la economía y, con ella, la vida de todos los argentinos. Por eso pedimos paciencia. El rumbo es el correcto. Cambiarlo sería dinamitar lo logrado». «Milei pide paciencia, pero la paciencia se agotó hace rato. La gente no come paciencia», concluyó el analista.
En primer lugar, las transferencias nacionales a provincias cayeron un 8,3% real en el primer trimestre, una pérdida de $1,5 billones. A continuación, los municipios están al límite, muchos no pueden pagar sueldos y recurren a bonos alimentarios o cuotas. Además, Milei planea reuniones con gobernadores aliados, excluyendo a los opositores duros. Por último, los adelantos de coparticipación por $400.000 millones son un préstamo que profundiza la dependencia financiera.
¿Qué opinás sobre la situación financiera de las provincias y los municipios? ¿Creés que Milei debería enviar más ayuda o que los gobernadores tienen que ajustar más el gasto? Dejanos tu comentario. La economía provincial nos afecta a todos.
