La Nación se quedó con más de un billón de pesos que por ley estaban destinados a arreglar las rutas

Los fondos hubieran alcanzado para reparar todas las rutas que están en pésimas condiciones. Veinte diputados hicieron el cálculo de los fondos del Impuesto a los Combustibles que nunca giró. En las provincias no solo sufren el quite ilegal de la parte que les corresponde a este tributo, sino también la caída de la coparticipación por el derrumbe de la recaudación nacional por la recesión.

El desastre de las rutas del país, que ya se cobraron numerosas víctimas, tiene un número: $1.165.491.000.000. Una fortuna imposible de mensurar pero que alcanzaría cómodamente para reparar todas las rutas que están detonadas y no solo ponen en peligro vidas sino que afectan la competitividad de la Argentina por las dificultades para trasladar bienes y personas. «Con ese dinero se podrían haber arreglado todas las rutas del país y sobraba. Pero el gobierno prefirió usarlo para otra cosa», denunció a este medio uno de los diputados que participó del relevamiento.

Fondos retenidos ilegalmente

La cifra fue calculada por un grupo de veinte diputados peronistas que se tomaron el trabajo de analizar todos los fondos que retuvo ilegalmente el ministro de Economía, Luis Caputo, del Impuesto a los Combustibles, que por ley del Congreso obliga a asignar el 28,58% de lo recaudado al Sistema Vial Integrado (Sisvial), a cargo de mantener y mejorar las rutas del país. «No es una opinión, es la ley. La ley dice que ese porcentaje tiene que ir a las rutas. Caputo lo desvió. Eso es ilegal», afirmó el legislador.

El superávit de mentira

Otro dato que confirma que el superávit del que hacen alarde Milei y Caputo está construido sobre una serie de incumplimientos de obligaciones legales del Estado y el no pago de deudas, como ocurre con los USD 1.000 millones que se debe a los proveedores del PAMI. «Algún día alguien va a hacer la cuenta de la deuda flotante que arrastra Milei y ahí se va a caer la mentira del superávit», afirmó a LPO uno de los diputados que participó del trabajo. «El superávit es falso. Está armado con plata que no se pagó y con impuestos que se desviaron. Eso no es gestión, es maquillaje», agregó.

La recaudación del impuesto a los combustibles se disparó

La retención ilegal de esos fondos es especialmente significativa porque la recaudación del impuesto a los combustibles creció de manera exponencial desde la asunción de Milei. Del 2023 al 2024, lo recaudado por ese tributo creció un 378%; del total se debieron girar netos al sistema vial $354.835 millones. Al año siguiente, la recaudación del Impuesto a los Combustibles creció un 92% y esta vez Caputo se quedó con $688.126 millones. Y en los dos primeros meses del 2026, el impuesto pegó otro salto y el ministro de Economía embolsó $122.530 millones que debió girar a las provincias por la ley 23.966. Se trata de un incumplimiento legal que tarde o temprano terminará en la Corte Suprema, que hasta ahora ha sido muy permisiva con el gobierno de Milei. «La Corte no puede mirar para otro lado para siempre. Esto es una violación clara de la ley», advirtió el diputado.

Intendentes y gobernadores se organizan

Intendentes de varias localidades organizaron para este martes una reunión en Buenos Aires para coordinar una estrategia de reclamo coordinada frente a Nación por el estado catastrófico de las rutas. El malestar también escala a nivel provincial y quizá haya cumbre de gobernadores. «Los intendentes son los que están en la trinchera. La gente se enoja con ellos porque las rutas están rotas, pero la responsabilidad es de Nación. Eso no puede seguir así», explicó un jefe comunal.

Uno de los firmantes, el diputado entrerriano Guillermo Michel, confirmó a LPO que la situación de las rutas «no se sostiene más» y recordó que desde el Congreso ya impulsaron proyectos y pedidos de informes sin obtener respuestas. Entre Ríos es, de hecho, una de las provincias con las rutas en peor estado. «Hemos pedido reuniones con Economía y no hubo avances. El problema es cada vez más grave», advirtió. «Las rutas están hechas un desastre. Hay baches que parecen cráteres. Es un peligro para los que viajan», denunció un transportista.

El impacto en el interior

En el interior, el impacto es directo y los intendentes de distintas provincias vienen alertando que las rutas nacionales están «detonadas» y que el reclamo de los vecinos recae sobre los municipios. «Los intendentes son los que están en la trinchera de los problemas», reconoció Michel. De hecho, intendentes de varias localidades organizaron para este martes una reunión en Buenos Aires para coordinar una estrategia común. El malestar también escala a nivel de las provincias y quizá haya cumbre de los gobernadores. «Si Nación no responde, los gobernadores van a tener que tomar cartas en el asunto. No se puede gobernar con las rutas destruidas», señaló un analista político.

Caída de la coparticipación

En las provincias no solo sufren el robo de la parte que les corresponde del impuesto al combustible, sino también la caída de la coparticipación por el derrumbe de la recaudación nacional por la recesión. De hecho, la principal preocupación de los mandatarios por estas horas es la manera en que se va a repartir el adelanto de las partidas federales. «Las provincias están en jaque. No solo les sacan la plata de las rutas, sino que además les mandan menos coparticipación. Es un combo letal», explicó el analista.

Fondos desviados a colocaciones financieras

El trabajo de los diputados revela que, en una constante de la gestión del ministro Caputo, cientos de miles de millones de este fondo han sido desviados a colocaciones financieras. «No es que la plata no esté. Está, pero la usan para hacer caja y especular. Las rutas no son prioridad para este gobierno», denunció el diputado.

Se confirma así que, a pesar del flujo de fondos que Nación recauda, el estado de las rutas nacionales muestra un deterioro gravísimo, señales ilegibles y banquinas convertidas en pastizales inaccesibles, que ya se han cobrado numerosas vidas. «Cada muerte en la ruta es responsabilidad de este gobierno. La plata para arreglarlas estaba, pero la usaron para otra cosa», concluyó el legislador.

En primer lugar, el gobierno nacional retuvo ilegalmente $1.165.491 millones del Impuesto a los Combustibles que por ley debían destinarse a las rutas. A continuación, la recaudación de ese impuesto creció un 378% entre 2023 y 2024, y un 92% al año siguiente. Además, los fondos fueron desviados a colocaciones financieras en lugar de usarse para el mantenimiento vial. Por último, intendentes y gobernadores se organizan para reclamar a Nación por el estado catastrófico de las rutas.

¿Sufriste accidentes o dificultades por el mal estado de las rutas en tu provincia? ¿Qué opinás sobre la retención de estos fondos? Compartí tu experiencia. La seguridad vial es responsabilidad de todos los niveles del Estado.