La noche que Milei cantó rock al ritmo de las coimas en la Andis

Página/12 tuvo acceso al audio que revela que la familia Kovalivker, dueña de la droguería más comprometida en el escándalo de las coimas con remedios para discapacitados, pagó 70.000 dólares para el principal acto de campaña de Milei en el Movistar Arena, con la plata de los discapacitados. Además, habla de las relaciones con Macri y Lule Menem y cuenta cómo tiraron dólares a la basura y sus celulares al río.

La familia Kovalivker, dueña de la droguería Suizo Argentina y sospechada del pago de coimas, entre ellas el 3 por ciento para Karina Milei, pagó al menos 70.000 dólares para alquilar el Movistar Arena para que Javier Milei hiciera el acto político del 6 de octubre de 2025, cuyo número central consistió en que el Presidente cantara rock. «No fue un acto de presentación de un libro. Fue un acto de campaña pagado con plata de los discapacitados. Eso es gravísimo», señaló a este medio un abogado querellante.

Así surge de un audio del caso de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), en el que se escucha la voz de la vocera de los Kovalivker, Florencia Pérez Roldán. La mujer cuenta también la forma en que los Kovalivker sacaron 270.000 dólares de una de sus casas, tras ser avisados por un periodista que iban a allanar sus viviendas. «Les avisaron. Tuvieron tiempo de mover la plata. Eso es encubrimiento», denunció la fuente.

Dólares en la basura y autos de lujo

La maniobra fue detectada por la Policía Federal, que revisó el auto de uno de los hijos, Emanuel, y encontró esa cifra. Pero también sacaron otros 50.000 que terminaron en un contenedor de basura, con toda la familia buscando después el paquete con los dólares entre los residuos. «Es de una ridiculez impresionante. Gente que mueve millones terminó revolviendo la basura. Es patético», describió el abogado.

Aunque el pago oficial del estadio lo hizo la editorial que publicó un libro de Milei, Hojas del Sur, la vocera revela que el patriarca familiar, Eduardo Kovalivker, fue quien aportó los dólares para alquilar el Movistar. El audio deja al descubierto una especie de comedia de enredos con autos Porsche, Ferrari, una extraña golpiza y la conclusión de la mujer: «son tonto y retonto». «Una colección de autos de lujo importados sin pagar impuestos, mientras la empresa facturaba millones con el Estado. Eso es delito», señaló el querellante.

Hay causa judicial

Desde que se concretó el acto, el juez federal Daniel Rafecas investiga si se cometió el delito de dádivas, un delito pariente del cohecho, es decir, coimas. Es pagar algo para quedar beneficiado en negocios con el Estado. Y, como se sabe, la Suizo Argentina se quedó con la mayor parte de la provisión de medicamentos caros de la Andis, que es el centro de la causa por las coimas en Discapacidad. La denuncia por el acto fue hecha por el abogado Yamil Castro Bianchi. «No es casualidad que la misma empresa que facturaba millones con la Andis haya pagado el acto de campaña de Milei. Es una relación directa», afirmó el letrado.

Desde un primer momento, el abogado cuestionó que una empresa proveedora, sospechada de irregularidades con compras del Estado, financie un acto del presidente que, con la excusa de una presentación de un libro de su autoría («La construcción del Milagro»), fue esencialmente un acto de La Libertad Avanza y el gobierno libertario en plena campaña electoral. Ninguna presentación de un libro agrupa, como señalaron los organizadores, 15.000 personas, una buena parte llevada en micros. «Fue un acto político disfrazado de presentación literaria. La excusa era el libro, pero la realidad era la campaña», explicó el abogado.

El relato de la vocera

«Fueron a Olivos a través de Nicolás Márquez (biógrafo de Milei) -relata la vocera-. A mí me contratan hace dos años para publicitar el libro ‘Milei, la revolución que no vinieron a ver’, que escribieron Márquez y Marcelo Duclós. Tuve que fumarme en pipa a esos dos. Son machistas, hablan pavadas. Estuve a punto de matarlos. Ahí Andrés Mego (el titular de la editorial Hojas del Sur) hizo buenas migas con Márquez, que lo convence a Javier (Milei) de editar un libro en Hojas del Sur. Antes, yo hice prensa a la editorial que sacaba libros, no sé, de poesía, literatura, autoayuda, lo que quieras. Ahora se define como una editorial libertaria. Y entonces la editorial que presenta el libro (de Milei) es Hojas del Sur», cuenta la mujer en uno de los fragmentos.

El audio sigue: «A mí me dijeron que alquilar el Movistar sale cerca de 150.000 dólares. Me dieron, fácil, 70.000, porque fue antes de que estallara todo este quilombo (se refiere a las coimas en Discapacidad). ¿Te acordás que a Mego le pegaron? Entraron a la casa, a esa choza que tiene. Bueno, fue después de eso que (Kovalivker) le dio plata para que se arreglara los dientes y hacer lo del Movistar. Es que Mego le prometió a Kovalivker que iba a estar en el escenario. No es que me lo contaron. Yo vi cuando le dio la plata».

El libro de Kovalivker y la promesa incumplida

La historia de aquel día fue también una historia de egos. Eduardo Kovalivker escribió un libro titulado «Los granaderos de San Martín, historias de coraje y patriotismo», con Felipe Pigna como coautor. El titular de Hojas del Sur convenció a Kovalivker de que, además del acto político de Milei, el presidente haría una referencia a su libro. Ese fue un elemento que ayudó a convencer al dueño de la Suizo Argentina de que financiase el acto. Después, según relata la vocera, entre un hijo de Kovalivker y la propia vocera, le explicaron que no había chances de que Milei hiciera referencia al libro de otro. «Kovalivker quería su minuto de fama al lado del presidente. Pero Milei ni lo miró. La plata la puso igual», ironizó el abogado.

«Le falta experiencia»

«¿Viste que abrieron una causa por el tema Movistar Arena? -le señala la vocera a su interlocutor-. Me llama un periodista y me avisa ‘están por allanar’. Le dije, ‘dame un rato que hago un comunicado’. Yo me puse a laburar. Me llamaron 150 periodistas de acá, de Italia. Porque era el segundo acto de corrupción de Milei. Entre la cripto y esto (Discapacidad y el acto)», recuerda.

«Entonces yo me puse a laburar para despegarlo a Eduardo, mientras la droguería no se expedía. Recién a los diez días pusieron un tuit, un comunicado que Javier lo retuitea. Nunca dijo que era mentira. Siempre dijo que era una operación armada. Pegó lo de las escuchas de la Rosada (por Discapacidad) con eso. Le falta experiencia, le faltaban cuatro años de formación, porque se unía él mismo (Milei) con cualquier mamarracho», explica. «Milei sabía o tendría que haber sabido. No puede decir que no sabía nada. Es su acto de campaña», sostuvo el querellante.

Dólares en la basura y la huida

La vocera relata la trastienda de los allanamientos puestos en marcha por el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello en el marco de la causa por las coimas en la Andis. «Donde allanaron fue Libertador 4444. Ahí vive la mujer de Eduardo, Nicole, que nunca se separaron, pero hacen vidas separadas. Cada uno tiene su casa, su campo, su casa en Punta del Este, etcétera, etcétera», ubica.

«Bueno, ahí en Libertador no encuentran absolutamente nada. No encontraron la caja de seguridad, se fueron. Y como Jonathan ya se había ido de la casa (en Nordelta), lo llama a Emanuel para que vaya cuando llegue la policía, que no rompa toda la puerta. Y Emanuel no tiene mejor idea que sacar la plata que había en la caja fuerte, que eran 270.000 dólares. Y en vez de dejarlo en su casa, plantarlo en una maceta, se fue directo al country de Jonathan y ahí es donde lo retienen y le revisan el auto. Son tonto y retonto», concluye.

Como se sabe, efectivamente la policía revisó el auto en el que Emanuel Kovalivker se iba de Nordelta tratando de sacar el dinero. Le requisaron los 270.000 dólares. Pero hay otra historia que no se conocía hasta ahora: «Eduardo tuvo el mismo miedo y él tenía 50.000 dólares en su casa. ¿Qué hizo? Los llevó en una caja a la casa de la hija; la hija, limpiando, los tiró; terminaron los tres en el contenedor, buscando la cajita con los cincuenta mil dólares. A ese nivel». «Gente millonaria revolviendo la basura. Es el retrato de la desesperación y la impunidad», comentó el abogado.

Celulares al río y autos de lujo

El audio no tiene desperdicio y revela que también buscaron descartar celulares. «Después, no entregó su teléfono y lo tiró al río. Todos esa semana cambiaron cuatro o cinco veces de celulares. Eduardo directamente lo tiró al río. Los hijos son muy torpes, Jonathan en especial. Porque Manuel, el año pasado, hace dos años, vendió sus acciones de la droguería a Jonathan, porque no le interesa el negocio, sí cobrar los dividendos, una especie de simulación, ¿viste? Pero él no integra ni el directorio, no integra nada. Lo que pasa es que fue al único boludo que agarraron haciendo las cosas mal. Y doblemente estúpido, la verdad que sí, doblemente estúpido», evalúa.

Sobre los autos de lujo, la vocera explica: «Y esto de los autos que te decía no es que los contrabandean, los entran por Montevideo. Los aguantan en Montevideo cuando ya no tienen que pagar impuestos y los pasan a Argentina sin pagar el impuesto. Vienen de Italia. Jonathan chocó hace dos años una Ferrari, que era de Eduardo, y no tuvo arreglo. La Ferrari no se arregla, se le tuvo que comprar otra, de Montevideo. Por eso te digo que los periodistas tampoco tienen toda la información como es, repiten como bobos. Los tienen todos en su chacra, los diez autos exhibidos así, una cosa impresionante. Emanuel colecciona Porsche, él (Eduardo) colecciona Ferrari».

Las buenas relaciones con Macri y Menem

En el diálogo de Pérez Roldán con un periodista, la vocera le dice «mantené esto en off the record». Hace una admisión de las irregularidades de la droguería. «La matriz ha existido siempre. Lo que pasa que el hijo es muy desprolijo. Es muy amigo de (Mauricio) Macri. Va en su helicóptero a verlo. Y se cebó con Lule (Menem)». El vínculo de los Kovalivker con Macri es conocido. Cuando estalló el escándalo, se publicó una foto del expresidente jugando al pádel con los empresarios. Y la relación con Lule Menem aparece en la causa Andis varias veces. En los audios de Diego Spagnuolo, el entonces funcionario se queja de que gente de Karina Milei y de los Menem le tenían copada la Agencia de Discapacidad. En esos audios es que cuenta que, en las compras de medicamentos, había un 3 por ciento que iba -supuestamente- a Karina Milei. «La trama es cada vez más grande. No son solo los Kovalivker. Hay políticos, funcionarios y dirigentes de todos los colores», señaló el abogado.

Incluso hay una conversación telefónica en la que Pablo Atchabahian, un exfuncionario de Andis que mantenía su poder desde afuera del organismo, y Miguel Ángel Calvete, el que aparece del lado de los laboratorios, hablan sobre el escándalo de las coimas. «Ya se lo informé al Helvético y que él lo va a hablar con Rioja. Estamos todos alineados en la misma». Obviamente hablaban de Kovalivker y Menem.

El audio de Florencia Pérez Roldán permite acumular elementos sobre el acto del Movistar Arena, el financiamiento de lo que fue un acto político de LLA. Y también de la trastienda de los allanamientos, el aviso previo y la forma de ocultar dólares y celulares. Queda la incógnita sobre la paliza que le dieron al titular de la editorial Hojas del Sur, Andrés Mego. Fue de tanta violencia que Manuel Kovalivker le dio el dinero para arreglarse los dientes para que suba al escenario en el Movistar, además de la plata para alquilar el estadio.

En primer lugar, la familia Kovalivker pagó 70.000 dólares para el acto de Milei en el Movistar Arena con dinero de los discapacitados. A continuación, la vocera reveló que sacaron 270.000 dólares de una casa antes de los allanamientos y que otros 50.000 terminaron en la basura. Además, la empresa tiene una colección de autos de lujo importados sin pagar impuestos. Por último, la causa por dádivas está a cargo del juez Rafecas.

¿Qué opinás sobre este nuevo escándalo que salpica al gobierno de Milei? ¿Creés que el Presidente sabía el origen de los fondos que financiaron su acto de campaña? Dejanos tu comentario. La corrupción es inaceptable, venga de donde venga.