Nuevas negociaciones: el gobierno analiza transferir rutas a las provincias para que las concesionen

La apuesta busca que las propias jurisdicciones financien el mantenimiento y las obras viales sin auxilio del Tesoro Nacional.

El gobierno busca acercar posiciones con las provincias con una nueva herramienta de negociación: la transferencia de rutas nacionales para que sean las propias jurisdicciones las que las concesionen. En ese marco, el Ministerio de Economía y la Agencia de Transformación de Empresas Públicas avanzan en las negociaciones con los distritos que están interesados para cederles corredores que no forman parte de los tramos ya licitados por la Nación. «La idea es que las provincias se hagan cargo de sus rutas y las concesionen. Así Nación se desentiende de un gasto que hoy no puede cubrir», explicó a este medio un analista en infraestructura vial.

El objetivo: que cada provincia financie sus rutas

El objetivo es que cada provincia pueda estructurar su propio esquema de concesión y usarlo para financiar mantenimiento, mejoras y ampliaciones de acuerdo con sus intereses productivos. En el oficialismo ponen como ejemplo los corredores ligados a la actividad petrolera y a Vaca Muerta, donde el flujo de carga pesada y la necesidad de infraestructura más robusta exigen soluciones específicas que la Nación no está dispuesta a financiar con recursos del Tesoro. La lógica es que las provincias que tengan incentivos económicos claros sobre una traza se queden con la concesión, definan el esquema de inversión y capturen el repago vía peaje o mecanismos complementarios. «Si una provincia se beneficia económicamente de una ruta, que sea ella la que la mantenga. No tiene sentido que Nación pague por algo que le genera ganancias a un distrito», argumentó el analista.

El trasfondo: reestructuración vial

El trasfondo de esa negociación es la reestructuración vial que ya puso en marcha el gobierno. Según la página oficial de la Red Federal de Concesiones, la Nación tiene en licitación 16 tramos que suman 9.090 kilómetros de rutas nacionales. Luis Caputo confirmó en la Bolsa de Comercio de Rosario que el gobierno diseña un segundo paquete de 12.000 kilómetros adicionales para obras de mayor envergadura, como autovías, duplicación de calzada, tercer carril y reconstrucción de rutas, también bajo esquemas sin aporte directo del Tesoro. Ese programa es distinto del plan de transferencias a provincias: mientras el primero apunta a nuevos contratos viales nacionales con privados, el segundo busca correr a las jurisdicciones subnacionales al centro del esquema para corredores que no entraron en la Red Federal de Concesiones y que pueden tener valor económico local. «Hay dos estrategias paralelas: una, licitar tramos nacionales a privados; otra, transferir rutas a las provincias para que ellas las concesionen. En ambos casos, el Tesoro Nacional no pone plata», detalló el especialista.

En primer lugar, el gobierno busca transferir rutas nacionales a las provincias para que ellas las concesionen y las mantengan. A continuación, el objetivo es que cada jurisdicción financie sus propias obras viales sin recursos del Tesoro Nacional. Además, la Nación ya tiene en licitación 16 tramos por 9.090 kilómetros y prepara un segundo paquete de 12.000 kilómetros. Por último, la iniciativa apunta especialmente a corredores ligados a actividades productivas como el petróleo en Vaca Muerta.

¿Qué opinás sobre la transferencia de rutas nacionales a las provincias? ¿Creés que las provincias tienen capacidad para mantener y concesionar sus propios corredores viales? Dejanos tu comentario. La infraestructura vial es clave para el desarrollo productivo.