Médicos del PAMI van al paro por 72 horas: denuncian eliminación de incentivos y prestaciones
Agrupados en la Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines rechazan una resolución firmada el 9 de abril de 2026 por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI). A médicos de cabecera eliminaron incentivos y prestaciones. Implica un recorte de ingresos superiores al 50% en los ingresos. Además se definen coseguros para los jubilados. Van a un paro de 72 horas como metodología de protesta.
El conflicto se desató con la Resolución RESOL-2026-1107-INSSJP, firmada el 9 de abril de 2026 por el INSSJP-PAMI, que introdujo modificaciones en el Nomenclador Común del Instituto y en el modelo prestacional correspondiente a médicos y médicas de cabecera, generando preocupación creciente entre profesionales de todo el país. «Esta resolución es un golpe durísimo. Nos están matando económicamente», expresó a este medio un médico de cabecera del PAMI.
Los cambios en el nomenclador
La norma establece la unificación y actualización del nomenclador prestacional, el incremento del valor de la cápita a partir del mes prestacional abril de 2026 y la eliminación del incentivo económico destinado a la formación de posgrado de los médicos de cabecera. Asimismo, plantea un proceso de simplificación administrativa orientado a priorizar dentro de la cápita prácticas que anteriormente se remuneraban por prestación. «Nos sacan los incentivos y las prestaciones extras. Nos quedamos solo con la cápita, que no alcanza ni para cubrir los costos fijos del consultorio», denunció el profesional.
La remuneración se concentra en la cápita
En sus propios considerandos, la resolución reconoce que el sistema vigente se estructuraba bajo un esquema de retribución mixto, combinando pago capitado y pago por prestaciones médicas realizadas. Sin embargo, médicos prestadores sostienen que la implementación efectiva del nuevo modelo implica la desaparición de componentes variables esenciales del ingreso profesional, concentrando la remuneración casi exclusivamente en el pago por cápita. «Antes teníamos un mix. Ahora todo se reduce a un número fijo por paciente, sin importar lo que hagas. Eso es un recorte encubierto», explicó el médico.
Modificación unilateral del contrato
Un elemento relevante desde el punto de vista jurídico es que la resolución ratifica la continuidad de los contratos celebrados con los médicos de cabecera. A pesar de ello, los profesionales denuncian que las condiciones económicas fueron modificadas sin renegociación contractual previa, lo que abre interrogantes respecto de eventuales conflictos legales. «No pueden cambiar las reglas de juego de un día para el otro sin consultarnos. Eso es ilegal», afirmó el médico.
Los costos corren por cuenta del médico
Los médicos continúan trabajando bajo modalidad contractual, sin relación de dependencia, debiendo cumplir una carga horaria obligatoria de entre 25 y 28 horas semanales, sujeta a auditorías destinadas a verificar la presencia efectiva del profesional. Paralelamente, deben asumir la totalidad de los costos de funcionamiento del consultorio, incluyendo alquiler, personal administrativo, servicios, insumos médicos, conectividad, mantenimiento y cargas impositivas. «Con lo que nos pagan, después de pagar alquiler, luz, gas y una secretaria, te queda menos de la mitad. No se puede vivir así», lamentó.
Caída de ingresos superior al 50%
Según estimaciones difundidas por delegados profesionales y asociaciones médicas, ingresos mensuales que rondaban los 3.800.000 pesos podrían reducirse a valores cercanos a entre 1.200.000 y 1.600.000 pesos, lo que representaría una caída superior al 50 por ciento de la facturación. En numerosos casos, señalan que el ejercicio profesional podría resultar económicamente inviable una vez descontados los costos operativos. «De 3,8 millones a 1,2 millones. Eso no es un ajuste, es una estocada», denunció el médico.
Riesgo de salida masiva de profesionales
Representantes de APPAMIA advierten que este escenario podría derivar en una salida significativa de médicos del sistema, afectando el funcionamiento del primer nivel de atención del PAMI. El médico de cabecera constituye la figura central del modelo asistencial del Instituto, responsable del seguimiento clínico de enfermedades crónicas, la emisión de recetas, la indicación de estudios y las derivaciones a especialidades. «Si nos vamos, ¿quién atiende a los jubilados? No va a quedar nadie. Los viejos se van a quedar sin atención», advirtió.
Presión sobre clínicas y hospitales públicos
La eventual reducción del plantel médico podría trasladar la demanda hacia clínicas privadas y hospitales públicos, incrementando la presión sobre el sistema sanitario general y generando riesgos de discontinuidad en la atención de jubilados y pensionados. «Los hospitales públicos ya están colapsados. Si encima les caen todos los jubilados del PAMI, el sistema se va a romper», señaló el especialista.
Paro de 72 horas y reclamo de «honorarios dignos»
En ese marco, los médicos lanzaron una huelga total y por 72 horas. Será desde este lunes y hasta el miércoles inclusive. «Sin honorarios dignos no hay salud de calidad», sostienen desde la organización que reclama que quede sin efecto la resolución que desató el conflicto. «No es un capricho. Es una cuestión de supervivencia. Si no nos pagan lo justo, no podemos seguir atendiendo», afirmó el médico.
Temor a represalias
Profesionales consultados señalan además la existencia de un clima de preocupación y cautela frente a posibles rescisiones contractuales, lo que limita la exposición pública de reclamos. No obstante, distintos grupos de médicos comenzaron a coordinar acciones gremiales y evalúan la adopción de medidas de fuerza en defensa de sus condiciones laborales y del sistema de atención a afiliados. «Muchos tienen miedo de hablar porque el PAMI puede rescindirles el contrato. Pero el descontento es enorme», reveló la fuente.
Un problema sanitario estructural
En este contexto, el conflicto adquiere una dimensión que excede la discusión salarial, proyectándose como un posible problema sanitario estructural vinculado al acceso efectivo a la atención médica de la población mayor cubierta por el PAMI. «No es solo un paro. Es el síntoma de un sistema que se está desmoronando. Los jubilados van a ser los que paguen las consecuencias», concluyó el especialista.
En primer lugar, la resolución del PAMI elimina incentivos y prestaciones, reduciendo los ingresos de los médicos de cabecera en más del 50%. A continuación, los médicos pasan de ganar 3,8 millones a entre 1,2 y 1,6 millones de pesos mensuales. Además, los profesionales deben cubrir todos los costos de sus consultorios (alquiler, personal, insumos). Por último, el paro de 72 horas comenzó este lunes y se extiende hasta el miércoles, con el riesgo de una salida masiva de médicos del sistema.
¿Sos médico del PAMI, jubilado o tenés un familiar afiliado? ¿Cómo te afecta este conflicto? ¿Vas a poder atenderte durante el paro? Compartí tu experiencia. La salud de los jubilados no puede ser un ajuste más.
