El transporte de cargas está al horno: «No se puede trabajar a pérdida» y amenazan con paro en plena cosecha

Agarrate, porque el campo se viene y los transportistas están que trinan. Said Tarabay, el referente del sector en Sáenz Peña, fue tajante: la cosa está cada vez peor y la paciencia se acabó. «El sector está totalmente destruido por la posición dominante de los dadores de carga y acopios, que simplemente no quieren pagar la tarifa que corresponde por ley», disparó.

El problema no es nuevo, pero ahora se pone feo porque la cosecha está a la vuelta de la esquina. Y si no hay acuerdo, los camiones no van a movilizar el grano. Tarabay lo dijo sin vueltas: «Al gobierno le pedimos que presione a los acopiadores por el tema tarifario porque si no hay respuestas, seguramente tendremos un paro».

El reclamo central es la aplicación de la Ley Provincial 2003-T, que establece la tarifa de cargas dentro del Chaco. Pero según los transportistas, los acopiadores la pasan por arriba. Y mientras tanto, los costos siguen subiendo, especialmente el combustible. «No se puede trabajar a pérdida», explicó Tarabay, y remarcó una paradoja cruel: «Mientras los productores ven una leve mejora por la baja de retenciones o el aumento del precio del grano, el transportista sigue hundiéndose en una crisis financiera».

El dirigente también apuntó contra el gobierno provincial. Dijo que los escucharon al principio, pero después designaron funcionarios que «desconocen la realidad del rubro». Ahora asumió un nuevo subsecretario de Transporte y Tarabay le da el beneficio de la duda: «Ojalá ayude al sector de cargas. Venimos de una gestión que no sirvió para nada. Esperamos que este nuevo funcionario no se convierta en el mismo obstáculo».

La amenaza de paro no es un bluff. El sector ya vivió un conflicto duro hace unos años y no quiere repetirlo, pero advierten que si no hay respuestas, van a parar. Y si los camiones no mueven la cosecha, el problema no es solo de los transportistas: afecta a los productores, a los acopiadores, a los pueblos del interior que viven del campo.

¿cuántas veces más vamos a escuchar los mismos reclamos antes de que alguien ponga orden y haga cumplir la ley? Porque si los que mueven el trigo y la soja no pueden ni cubrir los costos, ¿quién va a querer seguir laburando? Y si paran, ¿quién pone el precio después?