Neuquén se lleva la tajada más grande: créditos del BID por US$700 millones para desarrollo urbano, pero el Chaco mira de afuera
El Gobierno aprobó una línea de crédito condicional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por nada menos que US$700 millones. La plata es para proyectos de inversión en todo el país, con el objetivo de mejorar el hábitat y el desarrollo urbano sostenible. Suena lindo, ¿no? Pero agarrate, vecino, porque el primer beneficiado ya tiene nombre y apellido: Neuquén.
Así nomás. El programa financiero se llama «Revitalización Urbana y Mejoramiento del Hábitat» y fue avalado mediante el Decreto 283/2026. Tiene un plazo de utilización de 15 años. Y dentro de este acuerdo global, ya autorizaron un préstamo específico de US$150 millones exclusivamente para la provincia de Neuquén. O sea, de los 700 palos verdes, más del 20% ya está comprometido con una sola provincia.
El objetivo en Neuquén es «contribuir al desarrollo urbano sostenible e inclusivo». También mejorar áreas consolidadas, promover la formalización de barrios populares y fortalecer la gestión urbana. Todo muy bonito. Mientras tanto, acá en el Chacho, seguimos esperando obras que nunca llegan, rutas destruidas y ciudades que se inundan con cada tormenta.
El Banco Central avaló la operación. Dijo que el ingreso de estas divisas tiene un impacto «acotado y consistente» con la balanza de pagos, o sea, que no va a desequilibrar la macro. La Oficina Nacional de Crédito Público tampoco puso objeciones, porque el costo financiero del préstamo es menor al que la Argentina podría obtener en el mercado. Todo en orden, según los papeles.
Pero acá viene lo más jugoso, ¿viste? El Gobierno también firmó un Contrato de Contragarantía entre el Estado Nacional y Neuquén. Eso significa que si la provincia incumple con los pagos al BID, el Gobierno nacional puede hacer un débito automático de los fondos de la Coparticipación Federal de Impuestos que le corresponden a Neuquén. O sea, la plata la pone el BID, pero si Neuquén no paga, se la descuentan de la coparticipación. Una garantía que el Chacho jamás podría ofrecer porque ni siquiera le dan bola.
¿Cuándo fue la última vez que el Chaco fue «primer beneficiado» de algo así? Porque siempre Neuquén, siempre Córdoba, siempre Santa Fe. El Norte Grande parece que no existe para estos manejos. Mientras tanto, acá seguimos con los mismos problemas de siempre: falta de vivienda, barrios precarios, infraestructura que se cae a pedazos. ¿A quién le reclaman los chaqueños cuando la plata del BID nunca llega? Porque algo nos tendría que tocar, ¿no?
