Se destrabó el lío: la Justicia ordenó devolver los fondos a la Bolsa de Comercio y se terminó el pulso con el Municipio de Sáenz Peña
El problema que tenían la Bolsa de Comercio del Chaco y el Municipio de Sáenz Peña ya es historia. La Justicia dispuso la restitución de unos fondos que estaban frenados por medidas cautelares, y con eso se cerró el proceso judicial que mantenían ambas partes. O sea, se dieron la mano después del forcejeo.
Según informó la entidad bursátil en un comunicado, el entendimiento fue posible gracias al diálogo institucional y la voluntad de los dos lados. En criollo: se sentaron, hablaron y llegaron a un acuerdo antes de que el juicio se fuera a las nubes. «Este desenlace constituye un paso significativo en la resolución de una situación que, durante su desarrollo, dio lugar a interpretaciones erróneas respecto a operatorias financieras específicas», señalaron desde la Bolsa.
¿El resultado? Los fondos vuelven a la institución, y eso «resguarda los recursos de la Bolsa» y reafirma su accionar «en el marco de la legalidad, la transparencia y el cumplimiento de las normas vigentes». O sea, no hubo nada raro, solo un malentendido que ya se aclaró.
Desde la Bolsa también adelantaron que la finalización del conflicto les va a permitir enfocar esfuerzos en el fortalecimiento del mercado de capitales a nivel local y regional. Porque cuando hay juicios de por medio, todo se tranca. Ahora, dicen, van a generar «mayor previsibilidad y confianza». Habrá que ver, pero al menos el camino se despejó.
El gerente general de la Bolsa de Comercio, Julio Barrios Cima, encabezó el proceso junto a las autoridades municipales. Según las fuentes, el diálogo fue clave para evitar que el tema se judicializara aún más. Porque en el Chacho, cuando un conflicto se alarga, todos perdemos.
La pregunta que te hago, vecino, es esta: ¿cuántas veces los quilombos entre instituciones terminan frenando la plata que podría usarse para cosas útiles? Porque acá por suerte se arregló, pero mientras tanto, los fondos estuvieron parados. Y en una provincia que necesita cada peso para desarrollo, eso duele. ¿Viste?
