«Se nota un parate importante en el consumo»: el comercio de Resistencia está en la lona y los dueños de los negocios no saben qué hacer

Caminás por la peatonal y ves vidrieras lindas, carteles de «2×1», ofertas por todos lados. Pero adentro, los dueños están con el moño fruncido. Porque la plata no entra, las ventas se desploman y los costos se comen cualquier margen. Martín Giménez, tesorero de la Cámara de Comercio de Resistencia, fue claro esta semana: «La gran mayoría de los rubros están con caídas significativas en las ventas, lo cual es una situación preocupante».

No es una sensación, es un dato. Desde comienzos de 2026, el consumo se frenó en seco. La gente va al super, compra lo justo, y el resto de los comercios miran cómo pasa el día sin abrir la caja. Giménez explicó que el ajuste del gobierno de Milei cambió las reglas de juego, pero ese derrame que prometen desde Economía no llega a los negocios de barrio. «Los sectores que están creciendo, como minería, hidrocarburos o el agro, tienen poca mano de obra y no derraman en la actividad comercial», advirtió.

Y mientras tanto, los costos suben. La presión impositiva es «muy superior» a la de países con los que competimos, según el dirigente. La apertura de importaciones, la más fuerte desde los 90, obliga a los comerciantes locales a pelearla contra productos que entran sin los mismos impuestos. «Nos piden ser más eficientes y competitivos, pero necesitamos que el Estado acompañe bajando la presión impositiva», remarcó.

¿El resultado? Empresas que cierran, otras que ajustan el personal, y algunas que se reinventan como pueden. El comercio electrónico y los marketplaces internacionales cambiaron las reglas. «Hoy los marketplace importan directamente desde el exterior, lo que nos obliga a bajar márgenes y cambiar la forma de comercializar», explicó Giménez. Pero bajar márgenes no siempre es posible, porque los costos fijos no bajan.

En medio de este panorama, la Cámara de Comercio de Resistencia logró un hito institucional: por primera vez en 103 años, pasó a integrar el Consejo Directivo de la Cámara Argentina de Comercio. Para el dirigente, «es un paso muy importante porque nos permite tener mayor participación y llegada en las decisiones a nivel nacional». Habrá que ver si eso se traduce en medidas concretas o queda en un logro simbólico.

El sector se prepara para intentar remontar con actividades como la «Noche de las Peatonales» y el Black Friday, pero nadie se hace ilusiones. La crisis es profunda, y mientras el gobierno ajusta, los comerciantes piden que no los dejen solos. La pregunta que te hago, es esta: ¿vos también notás que cada vez comprás menos o te alcanza justo para lo necesario? Porque si el comercio de Resistencia se hunde, después no va a haber ni dónde comprar un repuesto para el ventilador. ¿Viste?