El agua no da tregua en Maipú: productores, técnicos y funcionarios se juntan para destrabar los canales
El norte del Chaco vuelve a vivir esa escena repetida: productores mirando el cielo, canales tapados, campos anegados y la impotencia de ver cómo el agua se lleva meses de laburo. Esta vez, el foco está en el departamento Maipú, donde la intendente Marcela Duarte convocó a una mesa de trabajo con el Gobierno provincial. No fue una reunión más, che. Sentaron en la misma silla a equipos del Ministerio de la Producción, APA, Vialidad Provincial, SECHEEP y el Municipio. Todos a una: buscar soluciones concretas.
La situación hídrica en la región no es nueva. Maipú, como buena parte del nordeste chaqueño, sufre el doble flagelo de las lluvias torrenciales y la falta de mantenimiento de los canales de desagüe. Cuando el agua no tiene por dónde irse, se mete en las casas, pudre las raíces de los cultivos y deja a los animales sin pasturas. Los productores locales, muchos de ellos pequeños y medianos, vienen reclamando hace tiempo una intervención coordinada.
De la reunión salió un compromiso concreto: se dará continuidad a las tareas de limpieza de canales y trabajos en zonas rurales. No es promesa de escritorio, sino acciones puntuales que empezarán a ejecutarse en los próximos días. «Vamos a fortalecer el trabajo articulado para acompañar a productores y familias afectadas de distintas colonias y parajes del departamento Maipú», señalaron desde la comuna.
La presencia de la APA (Administración Provincial del Agua) y Vialidad Provincial no es menor. Porque cuando se habla de crisis hídrica, no alcanza con limpiar un canal. Hay que pensar el escurrimiento, los caminos rurales que se cortan, las rutas que quedan intransitables, la llegada de la asistencia. Y todo eso requiere trabajo en equipo.
El dato histórico que no se puede ignorar: en el Chaco, cada vez que hay lluvias intensas, Maipú es una de las zonas más castigadas. Los productores recuerdan inundaciones anteriores que dejaron cosechas enteras bajo el agua. Por eso, esta reunión no busca solucionar un problema puntual, sino empezar a construir una política de prevención que evite que la próxima tormenta vuelva a encontrar a la región desprotegida.
La intendente Duarte viene insistiendo con la necesidad de intervenir en los canales troncales. «Si no mantenemos el sistema de drenaje, cada lluvia será una tragedia», dijo en declaraciones anteriores. Ahora, con el respaldo de los ministerios provinciales, espera que las palabras se conviertan en hechos.
El gobierno provincial, por su parte, apuesta a una estrategia de territorio. No se trata solo de mandar máquinas, sino de coordinar con los productores para saber cuáles son las prioridades. Porque el que vive en el campo sabe mejor que nadio por dónde se va el agua y dónde hay que desobstruir primero.
La reunión en Maipú fue un paso adelante, pero el camino es largo. Los productores tienen la mirada fija en los próximos días, cuando comiencen las tareas de limpieza. Y la pregunta flota en el aire, vecino: ¿esta vez el agua va a encontrar cauce o los canales volverán a taparse cuando llegue la próxima tormenta? Porque en el Chacho, el compromiso se mide en zanjitas limpias, no en discursos.
