Jubilados que no se jubilan: el empleo en mayores de 65 años creció 32,6% en la última década y el Chaco es uno de los distritos con más aumento

Mientras la población envejece, los mayores de 65 años no solo viven más: también trabajan más. Un informe de la consultora Politikón, basado en datos de la EPH-INDEC, reveló que entre 2016 y 2025 la cantidad de ocupados en ese rango etario creció un 32,6%, el mayor incremento relativo entre todos los grupos de edad. En términos absolutos, se pasó de 517.441 a 686.160 trabajadores +65.

El fenómeno no es marginal. En 2025, las personas mayores de 65 años representaron el 5,1% del total de ocupados en los aglomerados urbanos del país, el segundo registro más alto desde 2016. La tasa de actividad del grupo llegó a 18,9% y la de empleo a 18,1%, ambas máximos históricos. Y el dato contrasta con lo que ocurre con los jóvenes: mientras los +65 crecen en participación laboral, los menores de 24 años vienen decreciendo.

¿Qué hay detrás de este cambio? El informe apunta un factor central: las jubilaciones no alcanzan. La mayoría de estos trabajadores no lo hace por vocación, sino por necesidad. Y la forma predominante de empleo ya no es el trabajo asalariado. En 2025, el 48,1% de los ocupados +65 eran cuentapropistas, el nivel más alto de toda la serie. Los cuentapropistas crecieron un 75% en el período, más del doble que el total del grupo. En paralelo, los asalariados redujeron su participación en 6,6 puntos porcentuales.

La informalidad también avanza entre quienes logran mantener un empleo en relación de dependencia. Entre los asalariados +65, la informalidad trepó al 55,7% en 2025, frente al 47% de 2016. Solo en el último año, los asalariados formales cayeron 11% mientras los informales crecieron 21%. Los patrones, por su parte, cayeron 23,7% en el período.

¿En qué trabajan los cuentapropistas +65? La construcción lidera (12,7% del total, con una expansión del 74,6% desde 2016), seguida por el comercio de alimentos, bebidas y tabaco (11,3% con una suba del 167%) y las actividades jurídicas y contables (7,8% con un incremento del 280%). El mapa muestra una fuerte concentración en oficios tradicionales, comercio minorista y servicios de baja escala.

Los aglomerados con mayor participación de ocupados +65 son CABA (7,6% del total), Gran Tucumán (6,5%) y Posadas (6,1%). En el extremo opuesto, Comodoro Rivadavia (1%), Neuquén-Plottier (1,2%) y Viedma-Carmen de Patagones (1,4%).

El Gran Resistencia, en tanto, presenta una participación del 3,0% de ocupados +65 sobre el total de ocupados. Pero lo más llamativo es la dinámica: entre 2016 y 2025, la cantidad de trabajadores mayores de 65 años en el Gran Resistencia creció un 199,5%, uno de los incrementos más altos del país, superado solo por Santiago del Estero-La Banda (430,8%), Río Gallegos (352,4%) y Gran San Juan (234%). En el Gran Resistencia, además, el empleo asalariado sigue siendo mayoría (56%) entre los +65, algo que contrasta con la tendencia nacional hacia el cuentapropismo.

En definitiva, el informe de Politikón dibuja una realidad cruda: cada vez más argentinos superan la edad jubilatoria pero no pueden dejar de trabajar. Y cuando lo hacen, crecientemente es por cuenta propia, en empleos precarios o directamente informales, porque la jubilación no alcanza para vivir.

¿Conocés a alguien mayor de 65 años que siga trabajando porque la jubilación no le alcanza? ¿Te parece que el Estado debería reforzar los ingresos previsionales o generar más empleo formal para este rango etario? El Gran Resistencia creció 199% en ocupados +65. ¿A qué atribuís esa explosión: crisis económica, falta de cobertura previsional o cultura del trabajo? ¿Es positivo que los adultos mayores sigan activos laboralmente o es un síntoma de que el sistema de jubilaciones fracasó?