Tras ocho días de agonía, murió el electricista que se electrocutó en un techo mientras hacía una conexión clandestina

La noche del jueves falleció Maximiliano Amadeo Fernández, de 28 años. Ocho días antes, el miércoles 29 de abril, había sufrido una descarga eléctrica mientras trabajaba en el techo de un comercio ubicado sobre avenida Castelli al 3200, en la zona sur de Resistencia. El impacto le provocó quemaduras en más del 75% de su cuerpo. Ingresó en coma inducido al Hospital Perrando, dependió de asistencia mecánica y nunca pudo recuperarse. Murió a las 19:40.

El telón de fondo es aún más grave. Horas antes del accidente, la empresa Secheep había detectado un medidor trucho en el mayorista «Las Locas» y procedió a cortar el suministro por fraude. Fernández fue contratado para reconectar la electricidad de manera irregular. Subió al techo, tocó los cables de alta tensión, y la corriente lo fulminó.

Un encargado del negocio negó que el trabajador estuviera contratado por ellos. Dijo que realizaba tareas en otra obra. Pero vecinos de la zona señalaron que se trataba de una ampliación del mismo mayorista, que buscaba expandirse al rubro bazar. El comercio, desde entonces, permanece clausurado.

El caso vuelve a poner en evidencia algo que en la zona conocida como La Rubita es moneda corriente: conexiones eléctricas irregulares, construcciones que avanzan sin control, y electricistas que arriesgan su vida por unos pesos. Esta vez, el riesgo se volvió fatal.

¿Creés que los comercios que contratan conexiones clandestinas deberían ser penalizados con más dureza, incluso con penas de prisión? Los vecinos sabían que la zona era riesgosa. ¿Hay responsabilidad compartida o toda la culpa recae en el electricista y el comercio? Secheep detectó el fraude y cortó el suministro. ¿Podría haber hecho algo más para evitar que alguien intentara reconectar?