Alerta en el Norte: la crisis en Bolivia golpea al mercado de la hoja de coca y temen por desabastecimiento

Comerciantes de Jujuy y Salta advierten que el producto llega con demoras y en menor cantidad por los conflictos en el país vecino. Los precios registraron subas de hasta el 30% en una semana y cambian los hábitos de consumo.

La profunda crisis política y social que atraviesa la República de Bolivia comenzó a derramarse con fuerza sobre la economía del Norte Grande argentino. Comerciantes y puesteros de Jujuy y Salta encendieron las alarmas ante el faltante crítico de hojas de coca y los fuertes incrementos en los precios de venta al público.

Debido a los bloqueos y las severas complicaciones logísticas del otro lado de la frontera, el traslado de la mercadería se volvió irregular. Los vendedores minoristas afirman que el volumen de stock disponible cayó drásticamente en las últimas semanas.

Radiografía de los precios en las góndolas norteñas

La escasez impactó de forma directa en el mostrador, afectando a las variedades más demandadas por los consumidores de la región:

  • En Jujuy (Ingresos por Villazón): La variedad conocida popularmente como “Ale” (una de las marcas más buscadas por el 80% de los clientes) sufrió incrementos rápidos, consolidando un piso de $13.000. Otras hojas de selección especial ya presentan quiebres de stock.
  • En Salta (Mercado Municipal): Los precios saltaron hasta un 30% en apenas siete días. El cuarto de hoja “paceña” pasó de $10.000 a $13.000, la variedad “hojeada” escaló a los $14.000, mientras que la opción “especial” se disparó hasta alcanzar los $17.000.

«Se comenta en la frontera que la próxima semana el ingreso de cargamentos directamente podría quedar totalmente paralizado», advirtieron con preocupación puesteros de los mercados salteños en diálogo con emisoras de radio locales.

El bolsillo manda: fraccionamiento y nuevos hábitos de compra

La incertidumbre golpea con doble efecto en una región donde el coqueo forma parte de prácticas culturales e identitarias totalmente arraigadas en la vida cotidiana. Ante la inflación del producto y la pérdida general del poder adquisitivo, los clientes cambiaron drásticamente su forma de abastecerse:

  • Menos volumen: En Jujuy, la venta tradicional de paquetes de 250 gramos fue desplazada casi por completo por presentaciones fraccionadas de 125 gramos (cuyo valor ronda los $10.000).
  • Compras del día: En los mercados de Salta señalan que las compras planificadas desaparecieron. Hoy predomina la venta «por lo que rinda el billete». Los clientes se acercan a los puestos con presupuestos fijos de $2.000, $3.000 o $5.000 y se llevan estrictamente la cantidad de gramos que equivalgan a ese dinero.

De no mediar una tregua social o una normalización en los corredores viales bolivianos, el sector comercial prevé un escenario de desabastecimiento agudo y nuevas subas que podrían transformar a este consumo popular en un artículo de lujo para el mercado interno norteño.

Un consumo respaldado por la ley argentina

Cabe destacar que, a pesar de las tensiones comerciales en la frontera, la tenencia y el consumo de la hoja de coca en su estado natural están plenamente protegidos en el territorio nacional. El artículo 15 de la Ley Nacional N° 23.737 (de Estupefacientes) establece de manera explícita que «la tenencia y el consumo de hojas de coca en su estado natural, destinados a la práctica del coqueo o masticación, o a su empleo como infusión, no serán considerados como tenencia o consumo de estupefacientes». Esta normativa reconoce el valor ancestral e identitario de la práctica, diferenciándola categóricamente de cualquier actividad ilícita.