El rebote económico de marzo no frena el pesimismo: analistas advierten por una recesión del bolsillo
A pesar de que el Indec reportó una suba del 5,5% interanual en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), consultoras y cámaras empresariales alertan que los datos de abril volvieron a ser mixtos y contractivos. Preocupa la brecha entre los sectores ganadores y la caída del consumo masivo.
Por Javier Slucki
El alivio que generaron los últimos datos oficiales del Indec duró poco en los despachos de los analistas económicos. Aunque el Gobierno nacional celebró que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en marzo un fuerte salto del 5,5% interanual y un 3,5% desestacionalizado respecto a febrero, los economistas advierten que la tendencia alcista no se sostuvo en abril. Las proyecciones privadas postergan cualquier recuperación firme y generalizada recién para el segundo semestre del año.
El informe oficial reflejó, a primera vista, un escenario expansivo: el crecimiento alcanzó a 14 de los 15 sectores medidos, logrando revertir la caída interanual del 2% registrada en febrero y ubicando al EMAE levemente por encima de los niveles de noviembre de 2023. Sin embargo, detrás de la mejora global se esconde un fenómeno que preocupa al sector productivo: la economía a dos velocidades.
La paradoja industrial: heterogeneidad y consumo en caída
El examen detallado del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero expone que la reactivación está concentrada en rubros con bajo impacto en la generación de empleo genuino, mientras que las actividades mano de obra intensiva siguen golpeadas.
- Sectores en alza: El complejo petroquímico, impulsado por el boom energético, lideró las subas con un incremento interanual del 12%, seguido por el sector de alimentos y bebidas, que avanzó un 8,4%.
- Sectores en caída: En la vereda opuesta, la metalurgia se contrajo un 3,6% y el sector textil se desplomó un 12,9%.
El dato clave: La mejora estadística en la producción de alimentos chocó de frente con la realidad de las góndolas. Según datos de la consultora Scentia, el consumo masivo sufrió una caída del 5,1% interanual en marzo, sumando presión sobre las pymes de barrio.
Alerta por el freno de la actividad desde abril
Los indicadores adelantados del segundo trimestre sugieren que el repunte de marzo fue un fenómeno aislado antes que el inicio de una fase expansiva sostenible.
Desde la consultora LCG advirtieron que no esperan un crecimiento elevado para este año, manteniendo una proyección de expansión por debajo del 3% anual promedio: «El crecimiento estará traccionado por unos pocos sectores como el petróleo, la minería, el agro o la intermediación financiera. Para el resto no hay drivers claros e incluso parte del consumo interno se está desplazando hacia bienes importados debido a la apertura comercial y a un tipo de cambio real relativamente apreciado».
Por su parte, el economista Fausto Spotorno (OJF) describió que abril mostró un comportamiento marcadamente mixto, con números negativos en los despachos de cemento y producción automotriz, pero con buenos registros en el sector agropecuario. «Es difícil saber cómo cerró el mes por esta heterogeneidad, pero el rebote hacia mayo será muy limitado. Recién se va a empezar a ver algo de recuperación real en la segunda parte del año, y eso dependerá exclusivamente de que el salario real le gane a la inflación», detalló. En sintonía, desde la CAME anticiparon que la actividad comercial e industrial pyme «volvió a bajar en abril», aunque de forma más atenuada.
La mirada empresaria: industrias que no la pasan bien
A pesar de que técnicamente la economía evitó entrar en recesión (lo que requiere dos trimestres consecutivos de caída del PBI), en la economía real se vive una virtual recesión del bolsillo.
El propio presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, adoptó una postura cauta tras los anuncios del Indec: «Hay industrias que claramente no la están pasando bien. El desafío urgente es lograr que la recuperación llegue a todo el entramado fabril y no solamente a algunos sectores puntuales», concluyó, reflejando el clima de incertidumbre que domina al sector privado.
