La Cámara Federal de Córdoba afirmó que la vacuna Sputnik V causó la muerte de Melín Sartori en 2021

En un fallo histórico, el tribunal determinó el vínculo de causalidad entre la primera dosis de la vacuna rusa y el fallecimiento de la joven de 24 años. El abogado de la familia confirmó que el Ministerio de Salud reconoció esa relación durante el proceso. La familia recibirá una indemnización de $95 millones, aunque nunca buscaron dinero sino una respuesta institucional.

La Cámara Federal de Córdoba afirmó en un fallo histórico que la vacuna rusa Sputnik V causó la muerte de Melín Sartori en julio de 2021 en dicha provincia. A días de ese reconocimiento, Martín Diego Barbará, abogado de la familia de la víctima, confirmó en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas que durante el proceso «el Ministerio de Salud reconoció el vínculo de causalidad».

Una joven sana que decidió vacunarse

Sartori estaba en perfecto estado de salud. Tenía 24 años y decidió aplicarse la primera dosis de la vacuna traída desde Rusia en medio de un proceso lento de vuelta a la normalidad tras la pandemia por coronavirus. Sin embargo, una semana después, la vida de todos cambió de manera abrupta.

La joven empezó con dolores abdominales fuertes, por lo que fue a atenderse a un hospital de Córdoba. Allí, creyendo que se trataba de un cuadro gastrointestinal, le dieron el alta.

El cuadro empeoró: trombosis con trombocitopenia

A las horas, el cuadro empeoró. Comenzó con vómitos y se le debilitaron los miembros, por lo que se trasladó al Sanatorio Mayo, donde una médica advirtió que presentaba sintomatologías compatibles con efectos adversos de la vacuna.

«Le sacaron sangre y ahí constatan que tenía una trombosis con trombocitopenia, derivada por una baja en la cantidad de plaquetas», explicó el abogado.

Tres operaciones y un final trágico

A Melín le realizaron tres operaciones en la cabeza, pero en la última quedó en estado vegetativo y falleció. Su madre, Virginia Ruiz, es ginecóloga. «Al minuto de haber enterrado a su hija se contactó con diversas instituciones para advertir que existía la posibilidad de pacientes que estuvieran sufriendo efectos adversos de la vacuna», relató Barbará.

Un largo camino judicial

El abogado comentó que durante ese camino tuvieron una serie de obstáculos. «Iniciamos un procedimiento en el marco de la Ley Nacional 27.573, que aprueba el uso de vacunas con motivo del COVID-19 y establece un mecanismo de reclamo en caso de daños o efectos adversos producidos por la aplicación de vacunas».

«Esa parte tiene una instancia administrativa que se tramita por medio de la Superintendencia de Riesgo de Trabajo, pero con la intervención del Ministerio de Salud de la Nación. Nosotros entregamos los informes médicos, estudios y demás, que acreditaban este vínculo, pero nos lo rechazaron», explicó.

«El Ministerio reconoció el vínculo de causalidad»

Barbará destacó que durante meses presentaron recursos, hasta que la Cámara Federal se declaró competente y a partir de ahí se pudo avanzar. «Era tan abrumadora la prueba que el Ministerio de Salud de la Nación reconoció el vínculo de causalidad«.

«El fallo se logró por el reconocimiento del Ministerio, además de todos los estudios e informes presentados. Como si eso no fuera suficiente, teníamos tres dictámenes de médicas de primer orden, de prestigio internacional, que determinaban este nexo de causalidad. Tal es así que el caso de Melín fue publicado en una revista científica internacional», detalló.

«No somos antivacunas»

Durante la charla, Barbará hizo hincapié en que el problema fue con la vacuna Sputnik y que no buscan generar un mensaje antivacunas, sino informar lo que ocurrió durante un momento de crisis sanitaria a nivel mundial.

«El problema que tenemos con la Sputnik es que no hay datos de farmacovigilancia y hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) no la preaprobó debido a esta falta de información concreta», indicó.

«Virginia sostuvo desde un comienzo que la muerte de su hija estaba relacionada con la aplicación de la vacuna. Ella me explicó que los días que tardó en mostrar los primeros síntomas no es casualidad, porque entre la semana y los 30 días de la inoculación es cuando el organismo empieza a generar los anticuerpos, que en este caso terminó provocando este cuadro fatal», aclaró.

Fallo histórico e indemnización de $95 millones

El dictamen señala que el Ministerio de Salud de la Nación deberá indemnizar a la familia por $95 millones cuando el fallo quede firme. Frente a este escenario, Barbará expresó: «Virginia en ningún momento tenía interés de recibir plata, sino obtener la respuesta institucional del vínculo de causalidad».

«El monto establecido es tarifado, por lo que está bien calculado, pero la familia de Melín hasta se siente incómoda con el resarcimiento. Solo buscaban una respuesta y la encontraron«, añadió.

Un caso que queda en la historia

El fallo de la Cámara Federal de Córdoba es histórico. Es la primera vez que la Justicia argentina reconoce explícitamente el vínculo de causalidad entre la vacuna Sputnik V y una muerte. Melín Sartori tenía 24 años, estaba sana y decidió vacunarse para protegerse y proteger a los demás. Su familia nunca buscó dinero: buscaba una respuesta. Finalmente, la encontró. Aunque el precio, claramente, fue demasiado alto.