Flybondi al borde del colapso: opera solo con dos aviones y acumula más de 2.500 vuelos cancelados en un año
La aerolínea low cost Flybondi atraviesa una de las mayores crisis operativas desde su creación en 2018, con niveles inéditos de cancelaciones, una flota mayoritariamente inactiva y crecientes cuestionamientos del sector aeronáutico. La empresa logró operar solamente con dos aeronaves, un número muy inferior a su capacidad histórica.
Entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2026, Flybondi canceló más de 2.500 vuelos, afectando a más de 350.000 pasajeros, según datos de la consultora Adventus. En las últimas horas, la compañía llegó a operar en el Aeroparque Jorge Newbery con un solo avión activo, con el que realizó apenas cuatro vuelos y debió cancelar otros 12 servicios programados.
La puntualidad también se encuentra en niveles críticos. Solo en mayo pasado, la compañía registró un índice de cumplimiento en horario del 26,64 por ciento, mientras que casi la mitad de los vuelos programados (46,93 por ciento) fueron cancelados. En contraste, Aerolíneas Argentinas y Jetsmart alcanzaron índices cercanos al 90 por ciento de puntualidad y cancelaciones inferiores al 1 por ciento.
Flota paralizada y problemas financieros
Actualmente, Flybondi tiene 11 aeronaves fuera de servicio, en su mayoría por problemas vinculados al mantenimiento y al pago de contratos de leasing. Fuentes del sector indican que varias unidades permanecen inmovilizadas por deudas con proveedores internacionales. Dos aviones habrían sido enviados a México para tareas de mantenimiento mayor, pero no pudieron regresar al país debido a deudas que rondarían los 5,5 millones de dólares.
Especialistas advierten que la compañía necesita al menos 25 millones de dólares para recomponer parcialmente su operación, pero la falta de inversores dispuestos a asumir ese riesgo complica cualquier intento de normalización en el corto plazo.
Impacto en el mercado y presión regulatoria
La crisis de Flybondi tiene impacto directo en el mercado aerocomercial argentino, donde la compañía había logrado posicionarse como la segunda operadora de cabotaje. Su deterioro genera un reordenamiento de la demanda, con pasajeros que migran hacia otras aerolíneas en busca de mayor previsibilidad.
La Administración Nacional de Aviación Civil ya había intervenido previamente. A fines de 2025 y comienzos de 2026, el organismo labró actas de infracción por cancelaciones y reprogramaciones sin aviso previo.
Cambios en la conducción
A fines de mayo se produjo un cambio clave en la conducción de la empresa. Mauricio Sana dejó el grupo COC Global Enterprise, controlador de la aerolínea, tras más de siete años vinculado al proyecto. Previamente, en febrero, había dejado su cargo como CEO, siendo reemplazado por Paz Lovisolo, quien actualmente también preside la compañía.
Flybondi había iniciado sus operaciones en 2018 como parte de la apertura del mercado aerocomercial impulsada durante el gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, el cambio de control accionario a mediados de 2025, cuando el grupo Cartesian fue reemplazado por COC Global Enterprise, marcó un punto de inflexión. Bajo la conducción de Leonardo Scatturice, la empresa anunció un ambicioso plan de expansión que no se concretó.
Preguntas para los lectores: ¿Sos uno de los más de 350.000 pasajeros afectados por cancelaciones de Flybondi? ¿Cómo viviste esa experiencia? ¿Creés que la empresa podrá recuperarse o va camino a la quiebra? Dejanos tu testimonio en los comentarios.
