Siete muertos y cientos de evacuados: extranjeros huyen de Sudáfrica por la creciente violencia xenofóbica

En medio de una nueva escalada de violencia contra migrantes en Sudáfrica, cientos de extranjeros abandonaron sus hogares y buscaron refugio en centros comunitarios ante el avance de grupos que exigen la expulsión de indocumentados. La tensión derivó en ataques, incendios y denuncias de muertes vinculadas a una campaña que responsabiliza a los inmigrantes por la inseguridad y la falta de empleo.

El temor se instaló en distintas localidades de la provincia de Cabo Occidental, donde cientos de migrantes, en su mayoría provenientes de Malaui y Mozambique, huyeron durante el fin de semana de sus viviendas después de que grupos locales recorrieran los barrios puerta por puerta para exigirles que abandonaran el país. Muchos pasaron la noche escondidos entre montañas y matorrales antes de encontrar refugio en salones comunitarios.

«Nos decían: ‘Sos extranjero, no pertenecés a Sudáfrica, tenés que irte'», relató el mozambiqueño Thomas Vincent Baloyi en Gansbaai, unos 110 kilómetros al sudeste de Ciudad del Cabo. «Respondí: ‘no, tengo documentos para estar en Sudáfrica’. Ellos no querían saber», relató quien estuvo 16 años en el país y trabajó en construcción y jardinería. «Nos ahuyentaron como perros. Es injusto porque soy un ser humano», lamentó.

En los últimos días se desataron una serie de protestas contra los migrantes indocumentados en toda Sudáfrica que terminaron con hechos de violencia y hasta 55 ranchos incendiados en la ciudad de Mosselbaai, un importante centro turístico y agrícola.

La policía sudafricana dijo que dos mozambiqueños murieron en las manifestaciones, pero no vinculó los decesos con la marcha antimigrantes. El gobierno de Mozambique, en cambio, señaló que cinco de sus ciudadanos fueron asesinados como «consecuencia directa de los ataques xenofóbicos». Serían los primeros fallecidos asociados a esta nueva ola de protestas.

Uno de los grupos antinmigrantes puso como plazo hasta el 30 de junio para que los indocumentados regresen a sus países. Tras el ultimátum, pequeños comandos con látigos, palos y hachas tomaron las calles en varias ciudades. Unos 300 extranjeros cruzaron la frontera el sábado y centenares más podrían seguir, según informó el gobierno de Mozambique. Ghana trasladó a 300 de sus ciudadanos de vuelta al país y Nigeria anunció vuelos de repatriación de emergencia.

«Estaban sacando gente arrastrada de sus casas, ya sea legales o ilegales, dicen que no quieren extranjeros en el poblado», denunció el concejal local Msa Nomatiti, quien aseguró que más de 500 personas huyeron el lunes de sus casas. Funcionarios del gobierno fueron enviados para ayudar con la documentación y las repatriaciones voluntarias.

En Kleinmond, cerca de 100 extranjeros se refugiaron en un salón comunitario. «Los ladrones ya se llevaron todas nuestras cosas de casa, así que no tenemos nada. Pero es mejor volver a casa sin nada que perder la vida», dijo Talibo Mbewe, de Malaui, refugiado en Stanford.

Preguntas para los lectores: ¿Qué opinás de la ola de violencia xenofóbica en Sudáfrica? ¿Creés que la comunidad internacional debería intervenir? ¿Cómo se debería proteger a los migrantes que residen legalmente en el país desde hace años? Dejanos tu comentario.