Villarruel cruzó a Adorni: «Me parece una vergüenza su accionar y sus explicaciones»
El cruce era esperado. Pero no por eso dejó de ser explosivo. La vicepresidenta Victoria Villarruel cruzó este jueves al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con una dureza que pocas veces se ve entre miembros del mismo espacio político. ¿El motivo? Las explicaciones que Adorni dio sobre su declaración jurada, sus ahorros «en negro» y sus inversiones en criptomonedas.
Todo comenzó con una pregunta de un usuario en redes sociales. Directa, sin vueltas: «¿Vicky le creés a Adorni?». La respuesta de la titular del Senado fue un misil: «No. Me parece una vergüenza su accionar y sus explicaciones».
Cuatro palabras que recorrieron el país en cuestión de minutos. Porque cuando la vicepresidenta habla, no es una dirigente más. Es la segunda en la línea de sucesión presidencial. Y su opinión sobre un funcionario de la máxima confianza de Javier Milei no es un comentario menor.
La crítica de Villarruel se dirige directamente a las declaraciones que Adorni hizo en la noche del miércoles, cuando intentó justificar un salto patrimonial millonario apelando a «25 años de ahorros en negro» y a ganancias por unos 300 mil dólares obtenidas con inversiones en Bitcoin. «Ahorramos en negro como todos los argentinos», llegó a decir el jefe de Gabinete, una frase que generó rechazo dentro y fuera del oficialismo.
Villarruel, que ya había mostrado diferencias con integrantes del entorno presidencial en otras oportunidades, decidió esta vez no guardar silencio. Y su mensaje fue interpretado como un nuevo capítulo en el distanciamiento que mantiene con el núcleo duro de La Libertad Avanza.
¿Qué implica este cruce? En primer lugar, que las tensiones internas en el oficialismo son reales y no se limitan a rumores de pasillo. En segundo lugar, que la figura de Villarruel busca diferenciarse de un funcionario cuestionado por la Justicia y por la opinión pública. Y en tercer lugar, que el respaldo incondicional que Milei le dio a Adorni no es compartido por todos en el Gobierno.
La vicepresidenta no habló de renuncias ni pidió la cabeza de nadie. Pero su mensaje fue claro: no le cree. Y califica como «una vergüenza» el accionar y las explicaciones de un hombre que, hasta hace unos días, era el vocero presidencial y la cara visible de la comunicación oficial.
La gran pregunta ahora es si este cruce tendrá consecuencias concretas. ¿Habrá una reunión a solas entre Villarruel y Milei? ¿El Presidente saldrá a respaldar a Adorni nuevamente, esta vez contra su propia vicepresidenta? ¿O preferirá dejar que el tema se enfríe?
Por lo pronto, la interna está abierta. Y los argentinos, que miran con lupa a quienes gobiernan, se preguntan: si la vicepresidenta no le cree al jefe de Gabinete, ¿cómo puede esperar que le crea la sociedad? Porque la política, a veces, se juega en los cruces de redes sociales. Pero la confianza, esa se gana —o se pierde— en la intimidad de cada declaración jurada. Y la de Adorni, al menos para Villarruel, no resiste el menor análisis.
