Jaldo confirmó que repetirá fórmula con Acevedo en Tucumán y que las elecciones serán en mayo

El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, movió sus fichas. Y lo hizo en grande. En una reunión que convocó a 36 legisladores provinciales, funcionarios de su gabinete y dirigentes del peronismo, Jaldo dio dos definiciones clave para el futuro político de la provincia: las elecciones se harán en mayo de 2027 —probablemente el tercer domingo— y la fórmula para la gobernación se repetirá, con Miguel Acevedo como su compañero de fórmula.

El mensaje fue claro y tuvo lugar en el salón de El Cadillal del Gremio de Atsa. Allí, el mandatario no solo habló de fechas y nombres. Fue más allá. Llamó a consolidar la unidad del justicialismo en un contexto nacional adverso para el peronismo. «El año que viene es netamente electoral. Les pedimos a los legisladores que vayamos consolidando y unificando la fuerza», sostuvo.

El vicegobernador Miguel Acevedo, que lo acompañará nuevamente en la boleta, reforzó el mensaje: «No basta hoy con estar juntos, sino que tenemos que estar unidos, sin pensar de la misma manera, pero sabiendo que tenemos que anteponer los intereses personales y particulares al interés general y al bien común». Una frase que, en la interna peronista, es tanto una declaración de principios como una advertencia.

La reunión tuvo un condimento extra: el martes, el partido Juntos Podemos (un acople oficialista) presentó un recurso de amparo ante la Justicia para que se declare la inconstitucionalidad de dos artículos de la Constitución provincial que fijan la fecha electoral hasta dos meses antes de la finalización del mandato. Es decir, el oficialismo quiere adelantar los comicios y está dispuesto a pelear judicialmente si es necesario.

La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, también tuvo su momento. Y fue contundente contra el gobierno nacional. «Tenemos un gobierno nacional que le da la espalda a los municipios y a la provincia. La Nación no tiene obra. El esfuerzo que estamos haciendo es muy grande. Tucumán es una isla en la Argentina», afirmó. Y apeló a la memoria del peronismo: «Recuerdo cuando estábamos hisopando en la Terminal, el 20 de junio, con un frío tremendo, cantando el himno con la gente que llegaba. Eso es el peronismo».

El ministro del Interior, Darío Monteros, puso números sobre la mesa: «Esta es la Legislatura de la provincia de Tucumán con mayor representación peronista del país. Gracias al voto popular, esto demuestra que en Tucumán predomina el peronismo». Y agregó que los 36 legisladores presentes no solo dan quórum propio, sino mayoría.

Jaldo, mientras tanto, repasó su gestión: «Dos años y ocho meses. Llegamos con soluciones concretas: obras de infraestructura, mejor salud, mejor educación». Y cerró con un agradecimiento a Acevedo: «Es él quien conduce la Legislatura. Le agradezco su presencia».

La gran pregunta es si esta unidad peronista en Tucumán resistirá el embate de la crisis económica nacional y las diferencias internas que siempre acechan al justicialismo. Porque Jaldo no solo juega su reelección. Juega, también, ser un contrapeso regional al gobierno de Javier Milei. Y en un país donde el peronismo perdió peso nacional, Tucumán aparece como una trinchera.

¿Podrá Jaldo sostener esta unidad hasta mayo de 2027? ¿O las diferencias naturales del peronismo volverán a fragmentar lo que hoy parece sólido? Por ahora, el gobernador dio el primer paso: definió fecha, definió fórmula y llamó a la unión. El resto, como siempre en política, lo dirá el tiempo. Y las urnas.