Castelli avanza en obras de prevención ante El Niño: «Hemos mejorado en un 80 o 90%»

El intendente de Juan José Castelli, Pío Sander, brindó un extenso informe sobre las tareas de prevención que el municipio está llevando a cabo ante la inminente llegada del fenómeno climático de El Niño. Tras las históricas lluvias que azotaron la ciudad en abril pasado, el funcionario aseguró que se ha trabajado a contrarreloj para reforzar la infraestructura hídrica y evitar nuevas inundaciones.

«Después de aquella lluvia grande, logramos cosas importantes. Hoy estamos trabajando en la continuidad de la limpieza del Canal 1, desde el Malá hasta la Ruta 95», explicó Sander, detallando que la obra principal consiste en ampliar los desagües dentro del ejido urbano. La meta es pasar de los 4 metros de ancho originales a 12 metros de ancho y una profundidad de 2,5 metros.

Un trabajo articulado y con recursos propios

Según el intendente, hasta hace poco solo se habían intervenido 10 de los 18 kilómetros totales del Canal 1. Hoy, con el apoyo articulado entre Vialidad Provincial y el APA, se lograron terminar los 8 kilómetros restantes, lo que permitirá que el agua del casco céntrico y los barrios pueda escurrirse de manera segura. Sander destacó que las tareas dentro de la ciudad se realizan con recursos propios del municipio, sin asistencia de otros organismos nacionales o provinciales, a excepción de la colaboración estratégica con Vialidad en la zona rural.

Además de la canalización, el municipio está construyendo reservorios dentro de la ciudad para que funcionen como «pulmones de agua». Estos contarán con compuertas para ser cargados en épocas de lluvia y liberar el agua de manera controlada, pero también para almacenarla ante eventuales sequías. «En tiempos de falta de agua, siempre tuvimos complicaciones. Hay que guardarla también», reflexionó el intendente.

Monitoreo y asistencia en el Impenetrable

El municipio no solo trabaja en obra pública, sino que también cuenta con un sistema de monitoreo constante. «Tenemos una estación meteorológica instalada con el INTA y recibimos información diaria de Defensa Civil de la provincia», reveló Sander. En cuanto a las zonas rurales del Impenetrable, el intendente reconoció que los caminos de tierra, el aislamiento de algunos productores y la falta de pasto para el ganado fueron algunos de los problemas más urgentes tras las lluvias. «Estamos asistiendo con alimentos para animales, especialmente en la zona de Rodríguez Peña. Pero, por otro lado, esta humedad récord nos permitió tener pasturas invernales como melilotus, alfalfa y avena que no veíamos hace años», sostuvo.

Preparados para enfrentar El Niño

Consultado sobre si hoy Castelli está preparado para recibir la misma cantidad de agua que cayó en abril, Sander fue categórico: «Creo que hemos mejorado en un 80 o 90%. Ahora el agua tiene por dónde escurrirse. Eso no significa que estemos exentos de problemas, pero estamos mucho mejor que antes».

El intendente cerró con un mensaje de trabajo y prevención, destacando que «hay que ocuparse, hay que seguir trabajando. La gente necesita ver que estamos en la calle, con las máquinas, asistiendo y planificando». Las obras de ampliación del Canal 1 y la creación de los reservorios se perfilan como las herramientas clave para que la ciudad de Castelli pueda hacer frente al fenómeno climático.

Preguntas para el lector

  • ¿Consideras que las obras de ampliación del Canal 1 y los nuevos reservorios serán suficientes para evitar inundaciones en Castelli ante una lluvia tan intensa como la de abril?
  • ¿Qué otros desafíos crees que enfrenta la región del Impenetrable para mitigar los efectos de fenómenos climáticos extremos?

Análisis periodístico

Las declaraciones del intendente Pio Sander revelan un escenario de gestión activa y anticipatoria frente al fenómeno de El Niño. La estrategia del municipio se enfoca en dos frentes: la ampliación de la capacidad de desagüe para evacuar rápidamente el agua y la creación de reservorios para almacenarla, una solución que aborda tanto el exceso como la falta de agua.

El trabajo de ampliación del Canal 1, que pasará de 4 a 12 metros de ancho, busca resolver el cuello de botella que provocó la inundación en abril. La articulación con Vialidad Provincial y el APA fue clave para completar los 8 kilómetros faltantes, permitiendo que el agua tenga «por dónde escurrirse» y no inunde barrios y colonias como ocurrió anteriormente. La mención a la construcción de reservorios con compuertas, por otro lado, muestra una planificación integral que busca gestionar el recurso hídrico de manera controlada, mitigando riesgos de desborde pero también pensando en la sequía.

El intendente no solo habla de obras, sino también de monitoreo y asistencia. La instalación de una estación meteorológica con el INTA y el acceso a información de Defensa Civil demuestran que la prevención no se limita a la construcción, sino que incluye un sistema de alerta temprana. Además, el reconocimiento de los problemas en las zonas rurales del Impenetrable, como el aislamiento y la falta de pasto, evidencia un abordaje que busca llegar a las zonas más postergadas, aunque los recursos sean limitados.

Finalmente, al afirmar que se ha mejorado en «un 80 o 90%», Sander transmite confianza pero también cautela. La frase «no estamos exentos de problemas» sugiere que, pese a los avances, las lluvias intensas seguirán siendo un desafío. Su mensaje es de gestión constante y cercanía con la comunidad, con el objetivo de que la gente vea que «estamos en la calle, con las máquinas».